Desviar la mirada durante una conversación puede parecer un gesto menor, pero según expertos en comunicación no verbal, transmite mucha más información de lo que parece.
La consultora internacional en imagen y coach en presencia ejecutiva Claudia Merino explicó a Noticias Caracol que este comportamiento está estrechamente relacionado con la seguridad interna y la gestión emocional de quien habla.
Según Merino, cuando una persona desvía la mirada frecuentemente mientras conversa, esto puede indicar falta de seguridad o sensación de intimidación, no necesariamente desinterés. El contacto visual se interpreta como una señal de presencia y confianza; interrumpirlo de forma repetida puede aparecer como incomodidad o nerviosismo.
Este fenómeno es habitual en situaciones que generan presión emocional, como entrevistas laborales, conversaciones importantes o momentos en los que el interlocutor siente evaluaciones externas. Más que un gesto aislado, la mirada refleja estados internos y la forma en que la persona maneja la interacción social.
Además, estudios psicológicos sugieren que mantener el contacto visual constante puede ser cognitivamente exigente; desviar la mirada también puede servir para procesar mejor las palabras o pensamientos antes de continuar hablando.
En el lenguaje no verbal, las miradas no solo reflejan seguridad o inseguridad: también pueden indicar vergüenza, concentración, timidez o simplemente un estilo personal de comunicación. Por eso, los especialistas recomiendan interpretar este gesto dentro del contexto completo de la conversación y no aisladamente.


