Más de 4.200 enfermeras del sistema hospitalario NewYork-Presbyterian, en la ciudad de Nueva York, continúan en huelga luego de rechazar un acuerdo provisional presentado durante las negociaciones con la administración del centro médico. La protesta laboral ya supera un mes y mantiene abiertas las conversaciones sin que se alcance un consenso definitivo.
Las trabajadoras decidieron votar en contra de la propuesta mediada al considerar que no respondía a sus principales demandas, entre ellas mejores condiciones laborales, mayor personal en las unidades hospitalarias y garantías para la seguridad tanto del personal sanitario como de los pacientes. Según representantes sindicales, la dotación insuficiente de enfermeras sigue siendo el principal punto de conflicto.
Mientras tanto, enfermeras de otros grandes sistemas hospitalarios de Nueva York, como Mount Sinai y Montefiore, sí aprobaron nuevos contratos laborales y regresaron a sus puestos tras lograr acuerdos que incluyen aumentos salariales y mejoras en las condiciones de trabajo. Sin embargo, las negociaciones con NewYork-Presbyterian han resultado más complejas, prolongando el paro en ese sistema de salud.
La huelga forma parte de una movilización histórica del sector sanitario en la ciudad, considerada una de las más grandes registradas entre profesionales de enfermería en Nueva York. A pesar del impacto de la protesta, el hospital ha mantenido sus operaciones mediante planes de contingencia y personal temporal mientras continúan las conversaciones.
Las enfermeras aseguran que su objetivo es alcanzar un contrato justo que garantice condiciones seguras de atención médica y permita regresar a sus labores sin comprometer la calidad del servicio hospitalario. Por ahora, no se ha anunciado una fecha concreta para un nuevo acuerdo entre ambas partes.




