La violencia ha aumentado y genera preocupación en la campaña presidencial en Colombia, con debates centrados en la inseguridad como tema clave de la agenda política y tensiones alrededor de decisiones económicas y falta de garantías de seguridad. El Ejército de Liberación Nacional (ELN) declaró objetivo militar a un candidato importante, Abelardo de la Espriella, lo que encendió alertas de seguridad para los aspirantes. La Misión de Observación Electoral confirmó alertas de violencia e inseguridad en la frontera y otros temas de riesgo de fraude electoral que están marcando la campaña. Crisis política y polarización La campaña se ha visto impactada por renuncias y divisiones internas en algunos partidos, como el colapso del partido Verde Oxígeno ligado a Ingrid Betancourt, lo que también alimenta la percepción de inestabilidad política. Hechos violentos recientes Incluso fuera del foco estrictamente electoral, han ocurrido hechos graves de violencia que afectan el clima político, como el secuestro de la senadora Aída Quilcué por hombres armados, un caso conectado al contexto de violencia general del país. Tendencia global de violencia polític Un informe global señala que las agresiones, amenazas y abuso contra políticos han aumentado en múltiples países, lo que refleja que la violencia política no es solo un fenómeno local, sino parte de una tendencia más amplia en varios sistemas democráticos




