El asesinato del escolta Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, ocurrido el pasado 11 de febrero en el norte de Bogotá, sigue resonando con indignación en el país. Tras la ejecución sicarial en plena vía pública, frente al gimnasio Bodytech La Cabrera, su familia, amigos y allegados han alzado la voz para exigir que el crimen no quede en la impunidad y que se esclarezcan las motivaciones detrás del ataque.
Un doble homicidio que sacudió al norte de Bogotá
El hecho se registró hacia las 3:40 de la tarde en la calle 85 con carrera Séptima, una de las zonas más concurridas de la capital. Luis Gabriel Gutiérrez, escolta del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, fue mortalmente impactado por varios disparos a la salida de la sede deportiva. En el mismo ataque perdió la vida también el empresario, conocido por su participación en el sector agroindustrial como propietario de marcas como Arroz Sonora.
Las autoridades han descrito el ataque como un atentado planeado: un hombre vestido con traje y corbata se acercó a las víctimas y les disparó con arma de fuego antes de huir en una motocicleta junto a un cómplice que lo esperaba.
Reacciones y exigencias de la familia
Familiares directos de Gutiérrez han expresado su profundo dolor y han demandado que se realice una investigación exhaustiva que dé con los responsables materiales e intelectuales del doble homicidio. Emma Rozo, esposa del escolta, señaló que no se puede permitir que hechos de esta naturaleza queden sin esclarecer, especialmente cuando él era padre de dos hijos.
El hermano del escolta, Miguel Ángel Gutiérrez, aseguró que nunca les manifestaron tener amenazas o riesgos previos, lo que hace aún más desconcertante el ataque: “Es algo de no creer… nunca nos dijo que estuviera en peligro”, declaró.
Por su parte, el hijo de Gutiérrez lo describió como un hombre trabajador y solidario, dedicado a su familia y a luchar por sus sueños.
Investigación en curso y contexto del crimen
La Policía Metropolitana de Bogotá, junto a la Fiscalía General de la Nación, ha iniciado actos urgentes de investigación. Han analizado horas de video de cámaras de seguridad en el sector para identificar a los presuntos responsables. Aunque no ha sido confirmada una motivación clara atrás del ataque, se sabe que la escena fue meticulosamente coordinada, lo que plantea interrogantes sobre si hubo participación de más personas en la planificación del crimen.
Adicionalmente, se recuerda que en la misma zona —frente al Bodytech— ya se había registrado un ataque sicarial en julio de 2023, lo que ha generado preocupación sobre la seguridad en puntos considerados tradicionales y concurridos del norte de la capital.
Un legado y un llamado de justicia
La imagen de Gutiérrez, hombre que había servido varios años como escolta tras retirarse de la Policía Nacional, representa para su familia un ejemplo de esfuerzo y dedicación. Su muerte deja no solo un profundo vacío personal, sino también una exigencia firme de que el Estado esclarezca las circunstancias del crimen y ofrezca respuestas claras a quienes quedaron atrás.
Hasta el momento, las investigaciones continúan abiertas y los familiares esperan que los responsables sean capturados y que se arroje luz sobre los móviles que llevaron a este deceso violento en pleno corazón de Bogotá.




