Colombia enfrenta un riesgo creciente de apagones y posibles racionamientos de energía eléctrica debido a problemas en su sistema de generación y suministro, advirtió un análisis de expertos que cita la situación actual del sector energético en el país. La preocupación se centra en la infraestructura y el equilibrio entre la oferta y la demanda, que podría verse comprometido si no se toman acciones urgentes para garantizar la continuidad del servicio en todo el territorio nacional.
El llamado de atención ocurre en un contexto donde operadores del sistema eléctrico y gremios del sector han señalado desde hace meses que retrasos en proyectos de generación, junto con déficits en gas natural y otros factores técnicos, podrían reducir la capacidad de atender la demanda en los próximos años. Esto eleva la posibilidad de medidas de racionamiento para evitar apagones generalizados, que afectarían a millones de colombianos en diversas regiones.
Especialistas han advertido que la capacidad instalada de energía podría no ser suficiente para cubrir picos de consumo, especialmente si se presentan fenómenos climáticos extremos o fallas en elementos clave de infraestructura, como centrales hidroeléctricas, que abastecen una parte significativa de la matriz energética del país. En ese escenario, las autoridades tendrían que priorizar el uso de la energía disponible o implementar cortes programados para mantener el servicio en la medida de lo posible.
El gobierno y los operadores del sistema han venido adoptando medidas preventivas y evaluando opciones para fortalecer la red eléctrica, incluyendo inversiones en nuevas fuentes de generación, mejoras en la infraestructura y estrategias para asegurar el suministro de gas natural, considerado esencial para la operación de plantas termoeléctricas que complementan la energía hidroeléctrica.




