Un grave accidente marítimo se registró en aguas del Pacífico nariñense, luego de que una embarcación en la que se desplazaba el obispo de Tumaco, Franklin Betancourth junto a ocho sacerdotes y dos personas más, naufragara mientras realizaban un recorrido.
De acuerdo con la información, el hecho ocurrió cuando la lancha en la que viajaban enfrentó condiciones climáticas adversas, caracterizadas por un notable incremento del oleaje y fuertes vientos, lo que dificultó la navegación y puso en riesgo la estabilidad.
El padre, Nilson Andrés Cuero, sobre este suceso impactante mencionó: “El motor se nos averió y eso hizo que el motor quedara sin velocidad y estuvimos a merced de las olas de este lugar que son bastante peligrosas, quedamos en un anillo de olas, no podíamos salir”.
Pese a la gravedad del incidente, todos los ocupantes lograron salir ilesos, hecho que ha sido calificado como milagroso, teniendo en cuenta la peligrosidad del mar en ese sector y las condiciones en las que ocurrió el accidente.
Tras el naufragio, los tripulantes fueron auxiliados y puestos a salvo, sin que se reportaran personas desaparecidas ni lesionadas. Posteriormente, recibieron atención preventiva para descartar cualquier afectación a su salud.
El hecho causó un gran impacto entre la población, pues afortunadamente, fueron arrastrados hacia la playa, hacia aguas menos profundas donde lograron nadar y salir ilesos de este peligroso episodio.




