Transportadores afiliados a la Asociación Colombiana de Camioneros, ACC, y otros gremios del sector iniciaron movilizaciones en la frontera como expresión de rechazo a los aranceles aplicados por los gobiernos de Colombia y Ecuador, medidas que, según el sector, han afectado de manera directa la economía fronteriza.
Marcha
Miles de voces sonaron en el puente de Rumichaca durante la Marcha por la Dignidad Fronteriza, una protesta binacional que reunió a personas afectadas por la tasa de seguridad del 30%, impuesta por el vecino pais del Ecuador a las importaciones colombianas.
Los manifestantes de ambos países convergieron en el puente internacional de Rumichaca, principal corredor terrestre entre ambos países y corazón del intercambio comercial binacional. Del lado ecuatoriano, la movilización partió desde el obelisco de Tulcán; desde Colombia salió desde Ipiales.
Aseguran que los gravámenes impuestos han reducido el flujo comercial, incrementado costos de operación y golpeado especialmente a transportadores, comerciantes y familias que dependen del intercambio fronterizo, una economía que ya enfrenta dificultades estructurales.
Necesidad de diálogo
Desde el sector transportador se insiste en la necesidad de un diálogo binacional que permita revisar las medidas arancelarias y buscar alternativas que eviten una mayor afectación al comercio formal y a la movilidad entre Colombia y Ecuador.
Durante la movilización, Juan Carlos Garzón, representante de la organización Alandido, señaló que los aranceles impuestos por ambos gobiernos están generando un impacto directo y desproporcionado en la economía de frontera, afectando no solo al transporte de carga, sino a miles de familias que dependen del intercambio comercial entre Colombia y Ecuador.
Garzón advirtió que estas medidas han encarecido los costos operativos, reducido la competitividad del transporte binacional y profundizado la crisis en municipios fronterizos como Ipiales y Tulcán. En ese sentido, insistió en la necesidad de abrir un diálogo urgente entre los dos Estados, con participación de los gremios, para revisar los aranceles y evitar mayores afectaciones al comercio, la movilidad y el empleo en la región.
Asimismo, aclaró que las manifestaciones buscan visibilizar una problemática económica, no generar confrontaciones, aunque no descartó acciones más contundentes si no se obtienen respuestas concretas por parte de las autoridades nacionales.




