El municipio de Anorí, en el nordeste de Antioquia, vivió una madrugada marcada por la violencia. Dos subintendentes de la Policía Nacional fueron asesinados durante un ataque armado ocurrido el domingo 8 de febrero de 2026. El hecho generó conmoción entre la comunidad y reavivó las alertas de seguridad en la región.
Las víctimas fueron identificadas como Hugo Armando Castaño Morales y Melquiades de Jesús Arismendy Pérez. Ambos realizaban labores de patrullaje y verificación de establecimientos comerciales en el parque principal, cerca de la iglesia central. El ataque ocurrió alrededor de la 1:00 de la madrugada, según confirmaron las autoridades.
El general William Oswaldo Rincón Zambrano, comandante regional de la Policía, rechazó de forma contundente el crimen. Señaló que estructuras armadas ilegales con presencia en la zona habrían perpetrado el ataque. Además, informó que la institución desplegó todos sus recursos operativos, investigativos y de inteligencia para ubicar a los responsables.
Hugo Armando Castaño Morales tenía 38 años y acumulaba casi 19 años de servicio en la Policía Nacional. Melquiades de Jesús Arismendy Pérez, también de 38 años, llevaba más de 16 años en la institución. Sus muertes causaron profundo dolor entre compañeros, familiares y habitantes del municipio.
En el área operan varios grupos armados ilegales, como el Frente 36 de las disidencias de las Farc, estructuras del ELN y la subestructura Jorge Mario Valle del Clan del Golfo. Las autoridades analizan si alguno de estos grupos estaría vinculado al ataque.
La Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) también expresó su rechazo. La organización advirtió sobre la persistencia de la violencia armada en la subregión. En redes sociales, ciudadanos y allegados a los uniformados enviaron mensajes de solidaridad, reflejando el luto colectivo y la indignación por este nuevo ataque contra la fuerza pública.




