A pocas semanas de haber iniciado actividades académicas, la nueva sede Cándido Leguízamo del INEM Julián Motta Salas enfrenta inconformidades por parte de padres de familia, quienes aseguran que los estudiantes están recibiendo clases en condiciones incómodas debido a la falta de energía eléctrica.
Según los acudientes, esta situación estaría generando altas temperaturas dentro de los salones, limitando el normal desarrollo de las clases y provocando, en algunos casos, la salida anticipada de los estudiantes antes de completar la jornada escolar establecida.
Primeras quejas
De acuerdo con los padres, varios niños han sido enviados a sus casas alrededor de las once de la mañana, pese a que el horario oficial se extiende hasta el mediodía. El motivo principal, aseguran, es el intenso calor que se presenta en algunos salones, especialmente en horas cercanas al mediodía.
Para muchas familias, esta situación ha generado dificultades adicionales, ya que no todos los padres pueden recoger a sus hijos antes del horario habitual. Algunos manifestaron preocupación por la continuidad del proceso educativo y por los ajustes forzados en sus rutinas laborales y familiares.
Obra reciente
La sede Cándido Leguízamo fue inaugurada a finales de 2025 tras una inversión superior a los 5.700 millones de pesos. La obra fue presentada como una solución esperada durante años por la comunidad de la Comuna 1, luego de la demolición de la antigua infraestructura educativa.
El nuevo plantel cuenta con 11 aulas, espacios para preescolar, comedor escolar, aula múltiple y un polideportivo, con capacidad para más de 430 estudiantes. Durante su entrega, las autoridades destacaron el proyecto como un avance importante para la educación pública del norte de Neiva.
Expectativas altas
Sin embargo, los padres consideran que la realidad no coincide con las expectativas generadas. Para ellos, una sede nueva y con una inversión tan alta debería haber iniciado clases con todos los servicios básicos funcionando. Desde la Secretaría de Educación se explicó que el proyecto no incluyó inicialmente las conexiones externas de energía y que actualmente se adelantan los trámites necesarios para normalizar el servicio. Mientras tanto, los padres esperan una pronta solución que permita a los estudiantes recibir clases completas y en condiciones adecuadas.



