La violencia volvió a teñir de luto al departamento de Nariño tras confirmarse la identidad de una de las víctimas del triple homicidio registrado en la zona rural del municipio de Mallama, un hecho que ha generado consternación y rechazo entre las comunidades del sur del departamento.
Una de las víctimas fue identificada como Esteban Guanga Guanga, joven oriundo del sector Km 90, cuya muerte ha causado profundo dolor entre sus familiares, amigos y conocidos. Sus seres queridos atraviesan momentos de angustia mientras esperan la entrega del cuerpo para brindarle una despedida digna, en medio del duelo que hoy enluta a toda una comunidad.
Diligencias
De acuerdo con la información preliminar, los hechos se registraron cuando los jóvenes se encontraban departiendo en un establecimiento nocturno de la zona, cuando fueron atacados de manera violenta. Las circunstancias exactas del ataque, así como los móviles y responsables, son materia de investigación por parte de las autoridades judiciales, que adelantan las diligencias correspondientes para esclarecer lo sucedido.
Tras el crimen, los cuerpos de las tres víctimas fueron trasladados a Medicina Legal en el municipio de Túquerres, donde se realizan los procedimientos forenses necesarios antes de ser entregados a sus familiares. Este proceso, aunque indispensable, ha prolongado la espera y el sufrimiento de quienes hoy claman por justicia.
Labores de control
El hecho ha generado preocupación entre líderes comunitarios y habitantes de la región, quienes advierten sobre el aumento de hechos violentos en zonas rurales, donde la limitada presencia institucional y las dificultades de acceso complican las labores de control y prevención del delito.
Desde distintos sectores sociales se han elevado voces de rechazo frente a este acto de violencia y se ha reiterado el llamado a las autoridades para fortalecer las acciones de seguridad, garantizar la protección de la población civil y evitar que hechos como este se repitan.
La comunidad del Km 90, así como habitantes de Mallama y municipios cercanos, se han unido en mensajes de solidaridad hacia las familias de las víctimas, expresando su acompañamiento en este difícil momento y deseando fortaleza y consuelo ante una pérdida irreparable. Mientras avanzan las investigaciones, el dolor y la incertidumbre persisten, a la espera de que este crimen no quede en la impunidad y se haga justicia por la memoria de los jóvenes que perdieron la vida de manera violenta.




