El inicio de febrero ha sido crítico para la capital colombiana. El Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) informó que, en apenas 48 horas, se han atendido 37 eventos de emergencia. Las intensas precipitaciones han afectado la movilidad y la seguridad en múltiples localidades, activando a todos los organismos de socorro.
Caos urbano
El balance de daños es diverso y preocupante. Del total de reportes, 21 casos corresponden a la caída de árboles, lo que ha generado bloqueos viales y riesgos eléctricos. Asimismo, se registraron 13 fallas en las redes de alcantarillado debido a la insuficiencia de drenaje, un evento de remoción en masa y daños estructurales de consideración.
Las localidades de Suba y Usaquén encabezan la lista de afectaciones con cinco eventos cada una. Les siguen Engativá, Chapinero y Santa Fe. Ante la magnitud de las lluvias, las autoridades han tenido que evacuar preventivamente a 27 personas para salvaguardar su integridad física en puntos de alto riesgo.
Viviendas colapsadas
Uno de los puntos más críticos se localiza en el barrio Roma, en Kennedy. Un enorme socavón, provocado por la ruptura de un tubo de alcantarillado, causó el colapso parcial de una vivienda y su parqueadero. El IDIGER ordenó la evacuación inmediata de tres predios tras evidenciar la inestabilidad del terreno durante una inspección técnica.
Por otro lado, en el sector de Rionegro, una falla en el sistema de bombeo de un edificio provocó la inundación de un sótano, afectando a doce vehículos. En el barrio El Dorado, tres familias tuvieron que abandonar sus hogares tras un deslizamiento de tierra que comprometió la estructura de su vivienda.
Prevención vital
Las autoridades hacen un llamado urgente a la ciudadanía para realizar mantenimiento preventivo en sistemas de bombeo de sótanos. Es fundamental evitar arrojar basuras a las calles, ya que los desechos son la principal causa de obstrucción en los sumideros de la ciudad.



