La precandidata presidencial Vicky Dávila se encuentra nuevamente en el centro de la controversia luego de participar en un evento de campaña en La Guajira vistiendo prendas tradicionales del pueblo wayúu. Durante la visita, la aspirante lució una manta y una mochila típicas de esta comunidad indígena, además de compartir en actividades culturales con sus habitantes.
Las imágenes del encuentro circularon rápidamente en redes sociales, generando reacciones divididas. Mientras algunos seguidores defendieron el gesto como una muestra de cercanía y respeto por las tradiciones ancestrales, otros lo consideraron una acción inapropiada y oportunista en medio del proceso político.
Entre las críticas más fuertes se destacó la de una activista y politóloga, quien cuestionó el uso de símbolos culturales con fines electorales, calificándolo como una falta de decoro y coherencia, especialmente por posturas pasadas de la candidata relacionadas con comunidades indígenas.
Asimismo, profesionales del derecho y líderes de opinión señalaron que este tipo de actos pueden ser percibidos como una forma de apropiación cultural si no se realizan con el debido respeto y contexto.
Ante la polémica, la campaña de Dávila no emitió una respuesta directa a los señalamientos, aunque la precandidata continuó con su agenda política y aprovechó espacios públicos para criticar al gobierno actual y reiterar sus propuestas.
Este episodio se suma a otras controversias que marcan el inicio de la carrera presidencial, reflejando el clima de tensión y debate que rodea el panorama político colombiano.




