El 2026 comenzó con señales claras para Álvaro Montero. El guardameta colombiano volvió a encontrar aquello que parecía extraviarse por la falta de continuidad: seguridad, regularidad y protagonismo. En Vélez Sarsfield, Montero no solo se adueñó del arco, sino que rápidamente se consolidó como una de las piezas más confiables del equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto.
Tras las tres primeras jornadas de la nueva temporada en la primera división del fútbol argentino, el colombiano acumula 270 minutos completos, un registro que confirma su condición de titular indiscutido. Más allá de los números, su rendimiento ha sido determinante: intervenciones oportunas, liderazgo en el fondo y apariciones decisivas que han sostenido al conjunto de Liniers en el arranque del campeonato.
Este presente reaviva el debate en clave selección. Con el Mundial en el horizonte, Montero vuelve a meterse en la conversación gracias a la continuidad y el nivel que hoy exhibe en Argentina. La pregunta queda abierta: si mantiene este rendimiento, ¿será suficiente para ganarse un lugar en la cita máxima del fútbol?
Por ahora, el arquero responde donde más importa: en la cancha.




