La visita de Gustavo Petro llega justo después de la extradición a Estados Unidos de Andrés Felipe Marín Silva, alias “Pipe Tuluá”, uno de los narcotraficantes más buscados por cortes de Texas. Fuentes cercanas a la Casa Blanca indicaron que Trump calificó el gesto como “un paso positivo”, aunque insistió en que Colombia debe “hacer mucho más” contra el cultivo de coca.
Por su parte, el mandatario colombiano destacó que la conversación fue “constructiva” y que ambos líderes acordaron avanzar en una agenda bilateral que incluye energías renovables y apoyo a la estabilización en Venezuela.
Expertos consultados señalan que la reunión podría marcar el inicio de una nueva etapa en las relaciones colombo-estadounidenses, luego de amenazas previas de sanciones y aranceles por parte de la administración Trump. La cita se produce además en medio de la reciente publicación de documentos relacionados con casos de alto perfil que han generado debate en ambos países.




