En una operación de la Seccional de Investigación Criminal en la localidad de Fontibón, las autoridades de Bogotá lograron capturar en flagrancia a dos hombres de 22 y 24 años, señalados de integrar una peligrosa estructura dedicada al fleteo. La detención se produjo tras detectar un vehículo sospechoso en una zona comercial; al realizar el registro, la Policía halló dos revólveres con siete cartuchos, lo que derivó en cargos por porte ilegal de armas de fuego.
Modalidad y radio de acción
La organización operaba mediante la técnica de «marcación». Según explicó el teniente coronel Ricardo Chávez, los delincuentes seleccionaban a sus víctimas dentro de centros comerciales tras observar retiros de altas sumas de dinero. Una vez fijado el objetivo, lo seguían en una red de vehículos que incluía automóviles, taxis y motocicletas, para finalmente abordarlo con violencia en sectores aislados y despojarlo de sus pertenencias bajo amenazas con armas de fuego.
Además de las capturas, el operativo permitió la incautación de un automóvil y la inmovilización de un taxi y dos motocicletas. También fueron plenamente identificadas otras cuatro personas vinculadas al seguimiento logístico de las víctimas.
Antecedentes y estadísticas
Las investigaciones vinculan a este grupo con al menos cuatro hurtos cometidos durante enero de 2026 en las localidades de Barrios Unidos, Engativá y Usaquén. Uno de los detenidos ya contaba con un historial judicial por fuga de presos, hurto calificado y tráfico de moneda falsa.
Este resultado se suma al balance operativo de 2025, año en el que se reportaron 1.690 capturas por porte ilegal de armas en la capital. De estas detenciones, el 78 % ocurrió en flagrancia. No obstante, las cifras revelan un desafío para el sistema judicial: aunque 518 personas recibieron detención intramural, 1.155 quedaron en libertad bajo distintas causales. Las autoridades instan a la ciudadanía a reportar cualquier actitud sospechosa al realizar transacciones bancarias.




