En la madrugada de este domingo 1 de febrero, un grupo de sujetos **armados irrumpió en un bar de la vereda Chucunés, en el municipio de Mallama (Nariño), y asesinó a tres hombres, en un hecho que ha generado alarma y preocupación entre los habitantes de la región y que es investigado por las autoridades competentes.
Los hechos
Según las primeras versiones recogidas por la Policía y testigos del lugar, hombres fuertemente armados ingresaron al establecimiento público durante la madrugada y dispararon de manera directa contra las tres víctimas, quienes se encontraban departiendo en el lugar. Una vez cometido el ataque, los agresores abandonaron rápidamente la zona.
Hasta el momento, no han sido reveladas las identidades de las tres personas asesinadas ni se ha confirmado si tenían algún tipo de vínculo entre sí. Las autoridades se encuentran en el proceso de identificación y verificación de sus filiaciones familiares.
Investigación en curso
La Fiscalía y la Policía Nacional adelantan las investigaciones para esclarecer los móviles del crimen, así como para establecer las responsabilidades de los presuntos autores del ataque. Aunque aún no hay capturas oficiales ni imputaciones formales, las primeras hipótesis apuntan a una posible acción de grupos armados ilegales que operan en el territorio, vinculadas a disputas por control territorial en el piedemonte costero de Nariño.
En varios sectores cercanos al lugar del crimen circularon panfletos con mensajes atribuidos al grupo armado conocido como Urías Rendón, en los que se amenazaba a miembros de estructuras rivales como la denominada Segunda Marquetalia, lo que ha reforzado la hipótesis de un posible ajuste de cuentas entre grupos ilegales.
Contexto de violencia en la zona
La masacre en Mallama se registra en una zona históricamente afectada por la presencia de grupos armados ilegales y disputas territoriales, un fenómeno que ha generado múltiples eventos violentos en el departamento de Nariño y otras regiones fronterizas del suroeste colombiano.
Aunque este es el primer hecho de este tipo reportado en Nariño en lo que va de 2026, organizaciones de seguimiento a la violencia como Indepaz han documentado numerosos casos de masacres en Colombia durante los últimos años, especialmente en áreas con presencia de organizaciones criminales y grupos disidentes.



