Los gobiernos de Ecuador y Colombia mantienen un canal de diálogo diplomático abierto con el objetivo de resolver la disputa comercial que se ha agravado en las últimas semanas debido a la imposición de aranceles de hasta el 30 % entre ambos países. Este acercamiento se produce en medio de preocupaciones económicas, comerciales y políticas por el impacto en el comercio bilateral y las relaciones regionales.
Origen de la tensión
Todo comenzó cuando el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció que aplicaría una tasa o arancel del 30 % a las importaciones colombianas a partir del 1 de febrero de 2026, argumentando que Colombia no había cooperado suficientemente en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera común.
En respuesta, el Gobierno de Colombia reaccionó imponiendo un gravamen recíproco del 30 % a un grupo de productos ecuatorianos para restablecer el equilibrio comercial, y advirtió que esta medida podría ampliarse a más bienes si la situación no se normaliza.
Diálogo entre cancilleres
El 28 de enero de 2026, en la ciudad de Panamá, las cancilleres de Colombia y Ecuador, Rosa Villavicencio y Gabriela Sommerfeld, respectivamente, se reunieron a puertas cerradas para discutir la situación y buscar una salida diplomática al conflicto. Según fuentes oficiales ecuatorianas, el encuentro forma parte de un proceso de diálogo en el que ambos países han expuesto sus posiciones y se mantienen a la espera de más avances.
Ecuador confirmó que ya expuso su postura oficial, y actualmente espera una respuesta más formal de Colombia en el marco del proceso negociador.
Impacto en el comercio bilateral
La tensión no solo afecta las relaciones políticas, sino también el flujo comercial en la frontera norte, especialmente en productos como plátano, arroz y calzado que mueven parte del intercambio entre ambos países. Empresarios y gremios esperan que el diálogo pueda resultar en la suspensión o flexibilización de los aranceles, lo que aliviaría los posibles efectos negativos sobre los costos y precios de bienes básicos.
Mientras tanto, el puente internacional de Rumichaca entre Ecuador y Colombia ha mostrado un aumento del flujo comercial en los días previos a la entrada en vigor de los aranceles, con operadores acelerando despachos de mercancía ante la incertidumbre.




