Un juicio sin precedentes comenzó en el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles. Meta, propietaria de Instagram, y YouTube, de Google, enfrentan acusaciones por daños a menores. La demanda señala que el diseño de sus plataformas fomentó conductas adictivas en usuarios jóvenes.
Este caso marca un punto de inflexión. Por primera vez, un jurado evaluará si el diseño de una red social puede generar responsabilidad legal por afectar la salud mental de menores.
La demanda de una joven usuaria
La denuncia la presentó una joven identificada como K.G.M. Ella asegura que usó estas plataformas desde la primaria. Afirma que desarrolló hábitos compulsivos y sufrió ansiedad y depresión durante su adolescencia.
La demandante sostiene que las redes sociales ocuparon gran parte de su vida diaria. Según su testimonio, el uso constante afectó su bienestar emocional y su rutina escolar.
TikTok y Snap evitaron el juicio
Antes de iniciar el proceso, TikTok y Snap llegaron a acuerdos extrajudiciales con la joven. Las compañías evitaron así sentarse ante el jurado. Los términos de esos acuerdos no se hicieron públicos.
Esta decisión dejó a Meta y YouTube como las primeras empresas en enfrentar este tipo de juicio. Otros casos similares esperan turno en distintos estados del país.
El centro del debate: diseño adictivo
La demanda no se enfoca en el contenido. Se enfoca en el funcionamiento de las plataformas. Los abogados señalan funciones concretas:
- desplazamiento infinito (infinite scroll)
- reproducción automática de videos
- algoritmos que priorizan contenido altamente atractivo
Según la acusación, estas herramientas buscan retener al usuario el mayor tiempo posible. En menores, ese patrón puede generar conductas difíciles de controlar.
La defensa de Meta y YouTube
Meta y Google rechazan las acusaciones. Las empresas afirman que no existe evidencia científica concluyente que relacione directamente redes sociales y trastornos mentales.
También recuerdan que han incorporado medidas de protección. Entre ellas, controles parentales, límites de tiempo y configuraciones especiales para adolescentes.
Sus abogados argumentan que la ley federal, incluida la Sección 230, protege a las plataformas por el contenido que publican los usuarios.
Comparaciones con la industria del tabaco
Varios expertos comparan este proceso con los juicios contra las tabacaleras en los años noventa. En esos casos, los tribunales analizaron si el diseño y la comercialización del producto causaban daño.
Aquí ocurre algo similar. El jurado deberá decidir si el diseño digital puede producir efectos nocivos en la salud pública juvenil.
Lo que está en juego
El proceso apenas comienza con la selección del jurado. Durante las próximas semanas, el tribunal escuchará a expertos en salud mental, exempleados de las compañías y altos ejecutivos.
Se espera que directivos como Mark Zuckerberg testifiquen. Sus declaraciones podrían influir en miles de demandas similares que avanzan en Estados Unidos.
El veredicto no solo afectará a estas empresas. También podría obligar a las redes sociales a rediseñar funciones clave para usuarios menores de edad.

