El Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pasto atendió una emergencia registrada en el sector de La Colina, uno de los puntos más afectados por las fuertes lluvias que se presentaron durante la jornada del domingo en la capital nariñense, las cuales generaron acumulación de material y dificultades en la movilidad, obligando a una intervención inmediata por parte de los organismos de socorro.
La atención se realizó específicamente en la calle 18, donde Bomberos Pasto dispuso de maquinaria amarilla y una volqueta de la institución para remover grandes cantidades de escombros, tierra y material de arrastre que se desplazaron hasta la vía como consecuencia de la intensidad de las precipitaciones registradas durante la tarde.
Reporte
De acuerdo con el reporte, la acumulación de estos materiales ocasionó el bloqueo parcial de la vía durante varios minutos, afectando la movilidad vehicular y generando inconvenientes para conductores y peatones, además de causar daños en algunos vehículos que transitaban por este importante corredor vial al momento de la emergencia.
La jornada de limpieza se desarrolló como una acción de apoyo a las familias de los sectores afectados, con el propósito de restablecer de manera oportuna la circulación en esta vía principal, la cual sirve como acceso a varios barrios residenciales y a entidades de relevancia para la ciudad, reduciendo así los riesgos asociados a nuevas emergencias.
Prevenir
Desde el Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pasto se indicó que estas intervenciones buscan no solo atender las situaciones generadas por el invierno, sino también prevenir mayores afectaciones en zonas consideradas vulnerables, especialmente en puntos donde históricamente se presentan problemas de arrastre de material durante la temporada de lluvias.
Finalmente, el comandante de Bomberos Pasto, Ricardo Méndez, reiteró el llamado a la comunidad para que adopte medidas de prevención, haciendo énfasis en la importancia de no arrojar basura ni residuos al sistema de alcantarillado, ya que estas prácticas incrementan el riesgo de taponamientos, inundaciones y emergencias que ponen en peligro la seguridad de la ciudadanía.




