Ni la lluvia intensa, los caudales crecidos ni las difíciles condiciones climáticas impidieron que las comunidades de 11 territorios pertenecientes a la organización indígena Oripap (Organización de Resguardos Indígenas del Pueblo Awá del Pacífico) dieran inicio a un proceso histórico de transformación productiva, basado en la erradicación voluntaria de cultivos ilícitos y la construcción de economías lícitas con enfoque social y comunitario.
En un hecho sin precedentes para el Pacífico nariñense, el gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, llegó hasta el resguardo indígena El Remanso, vereda del corregimiento de Llorente, en el Distrito Especial de Tumaco, donde se dio inicio oficial a la erradicación voluntaria de 198 hectáreas de cultivos de coca, como parte de las 2.800 hectáreas que retornan a manos campesinas e indígenas, reafirmando el compromiso del Gobierno Departamental de cumplir la palabra y llegar a los territorios históricamente excluidos.
Respaldo
“Este es un mensaje claro de respaldo al Gobierno Nacional y al presidente de la República: aquí hay voluntad real de las comunidades para dejar atrás la coca y construir paz desde la tierra. A quienes debemos perseguir es a los grandes narcotraficantes, a quienes financian la guerra; no a los campesinos que hoy apuestan por la legalidad”, señaló el Gobernador Luis Alfonso Escobar Jaramillo.
Este avance es resultado del trabajo interinstitucional entre el Gobierno Nacional, el Gobierno Departamental, la Agencia Nacional de Tierras y las comunidades indígenas del pueblo Awá, que han expresado su decisión colectiva de transformar sus territorios en escenarios de paz y desarrollo.
“Para nosotros, como autoridades indígenas, ser propietarios de la tierra significa vida, autonomía y futuro. Hoy demostramos que queremos cuidar el territorio y dejar una herencia distinta para nuestros hijos”, afirmó William Alberto García, gobernador del resguardo indígena Piguambí Palangala.
Violencia
La transición productiva contempla cultivos como yuca, plátano, cacao, palma, aguacate y ganadería, aprovechando la fertilidad del suelo y el acompañamiento institucional para garantizar sostenibilidad y comercialización. Para las comunidades Awá, este proceso representa una apuesta directa por el futuro de sus familias y de las nuevas generaciones.
“Estamos pensando en nuestros jóvenes, en que no tengan que repetir la historia de la violencia ni depender de economías ilegales. Queremos sembrar vida, trabajo y dignidad en nuestros territorios”, señaló Sandra Zúñiga, componente de mujeres de la organización indígena Oripap.
Este avance sirve como antesala a la visita del presidente Gustavo Petro al Distrito Especial de Tumaco, donde se acompañará de manera oficial el inicio de este proyecto transformador para el pueblo indígena Awá, el Distrito Especial de Tumaco y las comunidades étnicas de Nariño.



