La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) lanzó una alerta nacional por la creciente presencia y circulación de armas de fuego, municiones y explosivos en los entornos urbanos del país, advirtiendo que este fenómeno representa una amenaza directa para la seguridad de los ciudadanos y evidencia “fallas estructurales” en los mecanismos de control y trazabilidad de armamento ilegal.
La advertencia surge pocos días después de un atentado con granada en el centro de la capital, que dejó un saldo de personas muertas y decenas de heridos, y ha reactivado el debate sobre la disponibilidad de armamento ilegal en zonas residenciales y comerciales. Según Asocapitales, la reiteración de hechos con explosivos y armas de fuego no responde a eventos aislados, sino a una problemática estructural de control y seguimiento del armamento ilegal en Colombia.
De acuerdo con el análisis de la asociación, las principales capitales del país concentran una proporción significativa de la violencia armada: en conjunto, Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga reúnen casi una cuarta parte de todas las armas incautadas en el país, y las armas de fuego están presentes en una alta proporción de delitos como hurtos a personas y comercios, así como homicidios intencionales.
Las estadísticas de la incidencia de delitos con arma de fuego reflejan cifras preocupantes en varias ciudades, con Bucaramanga liderando las tasas de ocurrencia por cada 100.000 habitantes, seguida por Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali.
Asocapitales insistió en la necesidad urgente de fortalecer los controles institucionales, mejorar los mecanismos de incautación y trazabilidad de armas y explosivos, y articular esfuerzos entre el Gobierno nacional y los gobiernos territoriales para proteger la vida de los ciudadanos y frenar la expansión del mercado ilegal de armamento en las zonas urbanas.



