Por: Rober Atis Bernal
Todos hemos iniciado a retomar las labores diarias a donde nos corresponde, con disciplina y compromiso con el quehacer del diario vivir en cada una de las empresas.
Algunos iniciamos contentos con este año nuevo por el aumento del salario mínimo que las empresas públicas o privadas deben cumplir ley o el decreto establecido por el Gobierno Nacional.
Sin embargo, han salido a rechazar este proyecto que beneficia a miles de colombianos, son medios de comunicación tradicionales ya sea radio, televisión, prensa escrita y digital, haciendo mala propaganda un decreto que beneficia a los menos favorecidos o a los que vivimos de un salario.
Los medios tradicionales como el periódico El Colombiano, Revista Semana, el País de Cali, entre otros, se han mostrado en oposición del Estado, afirman situaciones como si ellos fueran los afectados, es decir como si ellos fueran a pagar los salarios.
En este país, por primera vez un presidente se preocupa por un pueblo sufrido y aguantador donde siempre los de bajos recursos nos habíamos quejado que un salario mínimo no alcanzaba para sobrevivir o sostener un hogar.
Los medios, hoy se encargan de crear pánico, miedo y temor en el empleado, señalando que serán despedidos de las empresas, que aumentaría los precios en productos, transportes, entre otros, pero así lo despidan tendrán que pagar el salario mínimo a nuevos o antiguos trabajadores.
El problema en la actualidad también son los políticos de la oposición al Gobierno de Gustavo Petro, que, junto a algunos medios de comunicación tradicionales, dicen y afirman cualquier palabraduría.
Otros hacen denuncias sin tener las pruebas suficientes, dicen que es un proceso por elecciones, es decir están creando miedo a todo un país porque los periódicos impresos y digitales, televisión y radio que han vivido de la oligarquía, hasta la fecha no han hecho una entrevista a las personas que se benefician del nuevo salario mínimo.
Algunos políticos, se creen los expertos, salen a los medios a difamar y a decir cuántas sandeces se les ocurre, además, este tema lo están llevando en sus campañas creando temor en cientos de trabajadores.
Los candidatos que aspiran a llegar al Senado y Cámara de Representantes, de la extrema derecha, van recorriendo el país diciendo que el salario mínimo de los dos millones de pesos es una farsa, no les dicen la verdad a sus electores. El pueblo, hoy, ya no cree en las palabras de los candidatos porque siempre llegan con propuestas irrisorias que nunca las cumplen cuando llegan al congreso. El nuevo salario, es lo vital para sobrevivir en cualquier ciudad de los 32 departamentos de Colombia, así que no podemos creer en políticos que buscan votos diciendo mentiras. Los empresarios, deberán adaptarse a las medidas del Gobierno Nacional y deberán cumplir el decreto establecido para el aumento del salario mínimo. La oposición ha demandado el decreto sin ninguna respuesta, es decir ellos no quieren al pueblo sufrido y aguantador.




