La campaña de Alejandra Abasolo avanza con paso firme en el territorio nariñense. Su reciente recorrido por municipios del sur y el Pacífico no solo ha fortalecido su presencia política, sino que ha consolidado una agenda legislativa que conecta directamente con las necesidades que se viven en las veredas, los cascos urbanos y las zonas de frontera.
“Autonomía rural”
En municipios como Túqurres, Tangua y Córdoba, donde la economía campesina sostiene miles de hogares, Abasolo ha puesto sobre la mesa el proyecto de ley “Autonomía Rural”, una propuesta que busca abrir por primera vez una línea de crédito con tasa de interés del 0% para mujeres rurales cabeza de hogar. La iniciativa apunta a que las campesinas puedan producir, transformar y comercializar sin quedar atrapadas en deudas impagables, reconociendo su papel como eje productivo del campo nariñense.
A favor del campo
Ese mismo enfoque de dignidad rural se refuerza con el Programa Especial de Transformación Agroindustrial en Origen – PETAO Nariño, una propuesta que dialoga directamente con las asociaciones agrícolas de Tangua, Córdoba y Túqurres. El proyecto busca que el campo deje de vender solo materia prima y empiece a generar valor agregado, empleo local y mercados seguros, especialmente a través de compras públicas para programas como el PAE.
Incentivos para la costa
En el Pacífico nariñense, particularmente en Tumaco y Barbacoas, la conversación se amplía hacia la inversión, el empleo y el costo de vida. Allí, Abasolo ha socializado el Proyecto de Régimen de Inversión Diferencial para el Sur Fronterizo, una iniciativa que propone incentivos especiales para atraer empresas que se instalen de verdad en la región y generen empleo formal. La apuesta es clara: convertir la frontera en una oportunidad y no en una condena al abandono estatal.
En estos mismos municipios, donde el transporte y los alimentos dependen directamente del combustible, cobra fuerza la Ley de Equidad de Combustibles Fronterizos, que busca garantizar precios justos, cupos asignados con criterios técnicos y controles estrictos para evitar el desvío y el contrabando.
Agenda social
La agenda social también ocupa un lugar central. En Tumaco y Barbacoas, donde el acceso oportuno a la salud sigue siendo una deuda histórica, Abasolo impulsa la Ley Dignidad para la Salud, que plantea sanciones penales a quienes niegan o retrasan servicios médicos vitales sin justificación. “La vida no puede depender de un trámite administrativo”, ha reiterado ante líderes comunitarios.
“Mentes Sanas, Futuro Seguro”
Finalmente, en sus encuentros con docentes, madres y jóvenes, la candidata ha presentado el proyecto “Mentes Sanas, Futuro Seguro”, enfocado en fortalecer la salud mental escolar en instituciones oficiales, una respuesta concreta a las secuelas emocionales que dejó la pandemia en niños y adolescentes, especialmente en municipios con altos niveles de vulnerabilidad.
Con una campaña que se construye escuchando y una agenda legislativa que nace desde el territorio, Alejandra Abasolo consolida un mensaje claro: Nariño no necesita promesas genéricas, sino leyes hechas a la medida de sus realidades. Su recorrido por los municipios no solo suma apoyos, sino que traduce las voces locales en propuestas concretas para el Congreso de la República.




