El concejal de Medellín Andrés “Gury” Rodríguez se retractó formalmente de las acusaciones que había hecho contra RTVC y Señal Colombia, luego de una diligencia de conciliación realizada ante la Fiscalía General de la Nación. En esa instancia, el cabildante reconoció que no le consta que la señal pública “patrocine asesinos” ni que, a través del Concierto de la Esperanza, se hubiera “celebrado” el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, afirmaciones que había difundido previamente.
En el mismo pronunciamiento, Rodríguez ofreció disculpas públicas a los trabajadores de Señal Colombia, en una rectificación que se produce tras la denuncia interpuesta por el Sistema de Medios Públicos ante la Fiscalía. RTVC había señalado que las declaraciones del concejal derivaron en un ambiente de hostigamiento y estigmatización contra sus periodistas, exponiéndolos a riesgos de seguridad en diferentes regiones del país.
RTVC había advertido que expresiones como “asesinos patrocinados” no se limitan al debate político o a la crítica ideológica, sino que tienen consecuencias reales sobre la seguridad de los equipos periodísticos, especialmente en territorios donde existen altos niveles de conflictividad. Según el Sistema de Medios Públicos, este tipo de señalamientos incrementa el riesgo de agresiones físicas y amenazas directas contra comunicadores que desarrollan su labor informativa.
El antecedente inmediato se remonta a octubre de 2025, cuando RTVC Noticias informó que su gerente, Hollman Morris, solicitó a la Fiscalía actuar frente a las amenazas recibidas y recordó que había radicado una denuncia formal contra el concejal Rodríguez por los presuntos delitos de injuria, calumnia y hostigamiento. En ese momento, Morris también alertó sobre un clima de creciente hostilidad en Medellín, alimentado por declaraciones que calificaban a los periodistas del Sistema como “enemigos en potencia”.
De acuerdo con RTVC, estas acusaciones no solo afectaban la reputación de los comunicadores, sino que convertían el ejercicio del periodismo público en un factor de riesgo para la vida. El gerente del Sistema contextualizó el caso dentro de una problemática más amplia de amenazas y hostigamientos tanto contra la dirección de RTVC como contra sus periodistas en distintas zonas del país.
La retractación del concejal deja un precedente relevante para el periodismo público en Colombia, al reconocer que no existían pruebas ni certezas que sustentaran las acusaciones formuladas. Sin embargo, desde RTVC se subraya que sigue pendiente la necesidad de frenar este tipo de discursos estigmatizantes, que ponen en peligro la honra, la seguridad y la integridad de quienes ejercen el periodismo.
En un país con un largo historial de violencia contra periodistas, el Sistema de Medios Públicos insiste en que señalar o estigmatizar comunicadores puede convertirse en una forma indirecta de incitación a la violencia. Por ello, considera que este caso debe servir como advertencia sobre las consecuencias de usar un lenguaje que trasciende la crítica política y termina comprometiendo la vida de quienes informan.



