En medio de los preparativos para una nueva edición del Carnaval de Negros y Blancos en Pasto, un artesano local ha destacado la considerable inversión que implica la construcción de las populares carrozas que desfilan durante la festividad. Estas estructuras, famosas por su creatividad y detalle, requieren no solo dedicación y talento, sino también una alta inversión económica por parte de quienes las elaboran.
El costo de la producción de una carroza puede ascender a cifras significativas, debido a los materiales, la mano de obra y el tiempo que se invierte en cada una. Muchos artesanos trabajan durante meses para diseñar y construir estas piezas que se convierten en protagonistas del carnaval, y asumen en gran parte el financiamiento de sus proyectos. Las cifras involucradas reflejan el compromiso de estos artistas con la tradición y la cultura de la región.
Además de la inversión monetaria, los artesanos deben coordinar equipos de trabajo, gestionar proveedores y planificar cuidadosamente cada etapa del proceso creativo. Las carrozas representan temáticas variadas y suelen incorporar elementos tradicionales, artísticos y populares que buscan sorprender al público y destacar en el desfile. Para muchos, el resultado final es una muestra de orgullo y una forma de preservar una tradición centenaria.
El impacto de esta inversión se siente no solo en el aspecto visual del carnaval, sino también en la economía local, ya que la compra de materiales y la contratación de servicios generan movimiento en diferentes sectores de Pasto. El trabajo de estos artesanos se ha convertido en un símbolo del esfuerzo comunitario y del valor cultural de una de las celebraciones más representativas del sur de Colombia.



