Con el reloj marcando inexorablemente hacia el domingo 19 de enero, Cundinamarca enfrenta la recta final de su emergencia educativa. Más de 40.000 niños, niñas y adolescentes permanecen sin formalizar su matrícula a solo seis días de la fecha límite y 13 días del inicio de clases programado para el 26 de enero.
El gobernador Jorge Emilio Rey lanzó su llamado más urgente: «Esta es la semana definitiva. No hay prórroga, no hay excepción, no hay extensión. El domingo 19 de enero a la medianoche se cierra el sistema y quien no esté matriculado quedará fuera del año escolar 2026».
Las instituciones educativas han activado todos los mecanismos disponibles. Horarios extendidos de 7:00 a.m. a 7:00 p.m., atención este sábado 18 de enero en jornada completa, equipos móviles en veredas apartadas, líneas telefónicas especiales y atención virtual a través de portales web.
La Secretaría de Educación departamental mantiene campañas masivas utilizando emisoras comunitarias, perifoneo, vallas informativas, mensajes de texto y videos en redes sociales. Sin embargo, la respuesta de las familias sigue siendo insuficiente para cerrar la brecha de 40.000 estudiantes sin matricular.
En Soacha, Fusagasugá, Girardot y otros municipios populosos, la situación es particularmente crítica. Algunas instituciones ya agotaron completamente sus cupos, obligando a familias a buscar alternativas urgentes que tampoco garantizan disponibilidad.




