Bogotá, 8 de enero de 2026 – La confrontación política entre el presidente Gustavo Petro y el expresidente Álvaro Uribe Vélez escaló en las últimas horas luego de un discurso que Petro pronunció en la Plaza de Bolívar, en medio de una jornada de movilización nacional convocada bajo el lema “Colombia, ¡por la soberanía y la democracia!”.
Durante esa intervención, Petro se refirió directamente al líder del Centro Democrático con una expresión que generó controversia: al hablar de las tensiones políticas y diplomáticas actuales, el presidente dijo “mucho HP” al referirse a Uribe, y en seguida aclaró que no usaba la grosería como tal, sino en tono irónico para referirse a “honorable parlamentario”.
El insulto que encendió la polémica
La frase del presidente Petro resonó por su carga simbólica y política: aunque intentó recontextualizarla como un juego irónico con las siglas de cargos públicos, muchos sectores interpretaron el comentario como un ataque directo al expresidente. La intervención fue parte de un discurso más amplio en el que Petro también habló de temas como la relación con Estados Unidos, las tensiones por el narcotráfico y cuestionamientos a sectores de la oposición.
Uribe contraataca: “se vuelve mansurrón con Trump”
Horas después, desde su cuenta en la red social X (antes Twitter), Álvaro Uribe difundió un mensaje en el que respondió con dureza a Petro. En él, criticó tanto el tono como el contenido del discurso presidencial, acusando al jefe de Estado de intentar desviar la atención de los problemas reales del país —incluidos la corrupción, la crisis en salud y el crecimiento del narcoterrorismo— con ataques personales.
Uribe lanzó varias frases contundentes en su mensaje, entre las que incluyó:
- “Petro se vuelve mansurrón con el presidente Trump”.
- “Regresa al Petro original para insultarme… no habla de su familia sino de la mía”.
- “Aumenta la deuda para quebrar el fisco; pretende tapar la corrupción, la destrucción de la salud, el creciente narco terrorismo, poniéndonos a hablar del divertido discurso de ayer”.
Con esa última frase, Uribe se refería a lo que considera una estrategia del Ejecutivo para “montar un teatro político” que desvíe el foco de la opinión pública hacia el cruce de palabras en vez de los problemas estructurales del país.
Contexto: tensión política y diplomática
Este intercambio ocurre en un contexto más amplio de tensiones entre Colombia y Estados Unidos. Antes de la alocución en la Plaza de Bolívar, el presidente Petro confirmó que sostuvo una llamada con el presidente estadounidense Donald Trump, en un intento por rebajar las tensiones diplomáticas que habían surgido en semanas anteriores. Petro destacó que la conversación sirvió para reactivar canales formales de comunicación entre ambos gobiernos.
Uribe, por su parte, criticó la postura que Petro adopta en política internacional —“mansurrón”, según sus palabras— sugiriendo que es más suave con líderes extranjeros como Trump que con sus opositores internos.
La discusión sobre la familia y la justicia
Una fracción central del cruce fue la referencia al hermano de Uribe, Santiago Uribe, quien fue mencionado por Petro en su discurso al recordar que aún no enfrenta detención efectiva tras una condena de 28 años por su participación con un grupo paramilitar. Esa apelación a asuntos familiares del expresidente fue uno de los puntos que más enfureció a Uribe en su réplica, ya que lo interpretó como un uso político de un tema judicial sensible.
Reacciones y repercusiones
La respuesta del expresidente también fue respaldada por su partido, el Centro Democrático, que calificó el lenguaje de Petro como “agresivo y estigmatizante” y lo asoció con episodios previos de violencia política nacional.
El intercambio evidencia, una vez más, el clima polarizado que caracteriza la política colombiana actual, especialmente cuando líderes de alto perfil entran en disputas públicas que mezclan temas de política interna, familia, justicia y relaciones internacionales.

