El pasado 31 de diciembre de 2025, Pasto no solo despidió el año, también lo evaluó, lo criticó y hasta le sacó chistes en plena vía pública. El tradicional Desfile de Años Viejos recorrió la senda del Carnaval como una verdadera terapia colectiva donde la risa fue el mejor remedio contra los dolores políticos, económicos y hasta amorosos que dejó el 2025.
Las figuras alegóricas demostraron que el cartón, la pintura y la creatividad pueden tener más opinión que varios programas de debate. Gustavo Petro, Álvaro Uribe y María Fernanda Cabal desfilaron en versiones de papel maché que no perdonaron ni una sola caricatura, arrancando carcjadas del público que aplaudía cada guiño, ceja levantada y letrero con indirectas bien directas.
Se unió al juego
Ni la administración local se salvó de la parrilla. El alcalde Nicolás Toro fue inmortalizado en versión “años viejo”, pero lejos de molestarse, se unió al juego y posó sonriente junto a su doble de cartón, demostrando que en Pasto hasta las críticas vienen con selfie incluido.
Uno de los momentos más emotivos lo protagonizó Sherlock, el peludito que fue cruelmente asesinado y que apareció representado entre flores, corazones y mensajes de cariño, recordándole a todos que no todo fue risa y que también hubo espacio para la reflexión y la memoria.
Las famosas “viudas” hicieron su entrada estelar con llantos exagerados, maquillaje corrido y tacones torcidos, protagonizando escenas dignas de telenovela mientras despedían al año entre sollozos falsos, pero risas muy reales.
Un verdadero museo
Los “testamentos” no se quedaron atrás y repartieron herencias tan creativas como imposibles, dejando promesas, consejos y uno que otro reclamo disfrazado de verso, que arrancaron carcajadas hasta de los más serios.
La jornada también contó con el Desfile de Autos Clásicos y Antiguos, un verdadero museo rodante que demostró que lo viejo también es elegante, acompañado de murgas que pusieron a bailar hasta al que solo había salido “a mirar”.
Al final, entre risas, música y sátiras, Pasto dejó claro que tiene talento de sobra, artistas destacados y una manera muy propia de hacer crítica social: riéndose de la realidad sin dejar de pensar en ella.

