La suma que recibió Paola Turbay como Señorita Bogotá y la decisión que marcó su futuro

Hoy Paola Turbay es una de las personalidades más consolidadas del entretenimiento en Colombia, pero su camino en la vida pública comenzó mucho antes de la actuación y el reconocimiento internacional. Antes de coronarse como Señorita Colombia y destacar en Miss Universo, la bogotana ya daba sus primeros pasos en la televisión con una mentalidad que terminaría definiendo su trayectoria: constancia, mesura y proyección a largo plazo.

Hace cerca de cuatro décadas, Turbay recibió su primer ingreso por participar en un comercial, una experiencia que significó un punto de quiebre en su vida profesional. Inicialmente ganó 60.000 pesos por la grabación, suma que luego aumentó a 90.000 tras nuevas jornadas. Para ella, ese monto representaba “una fortuna en 1984”. Sin embargo, lejos de gastarlo de inmediato, optó por una decisión poco común para su edad.

“No compré nada. Me dediqué a ahorrar y ahorrar, y más adelante me compré mi primer carro”, recordó. Esa forma de manejar el dinero, aprendida desde muy joven, se convirtió en la base de una relación responsable con sus ingresos, incluso cuando su carrera empezó a tomar fuerza.

Antes de aceptar participar en concursos de belleza, Paola había declinado varias invitaciones. Según contó en el programa La Red, desde los 14 o 15 años recibía llamadas de la Alcaldía o de Alfredo Barraza para proponerle ser Señorita Bogotá, pero ella no se sentía identificada con ese rol ni lo veía dentro de sus planes. Todo cambió gracias a la insistencia de una amiga muy cercana.

“Mi mejor amiga, María Andrea Lara, fue quien me convenció. Me reunió con las personas que escogían a la Señorita Bogotá y, de alguna manera, me terminaron persuadiendo”, relató. Más allá del brillo y el glamour, hubo un argumento que terminó de inclinar la balanza: el impacto social.

“Me dijeron que podía hacer cosas importantes, que así como trabajaba como psicóloga, podía generar cambios siendo Señorita Bogotá o Miss Universo. Ella estaba convencida de que yo iba a ser Miss Universo”, recordó. La propuesta, enfocada en la labor social que realizan las reinas, fue decisiva. “Me lo plantearon desde ese punto y dije: ‘Bueno, lo hago, pero a mi manera’”.

Cuando compartió la decisión con su familia, encontró respaldo. Aunque estaban acostumbrados a que cada año le hicieran la misma propuesta, al verla decidida entendieron sus motivaciones. “Ellos sabían que yo quería trabajar de verdad como Señorita Colombia, recorrer el país y apoyar distintas causas sociales”, concluyó en una entrevista con el Canal Caracol.

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