En medio de la conmoción internacional generada por la captura de Nicolás Maduro en Caracas tras una intervención de Estados Unidos, la dirigente política huilense Lourdes Mateus alzó su voz en rechazo a cualquier acción armada extranjera en territorio venezolano. La exconcejala de Neiva y candidata a la Cámara de Representantes calificó estos hechos como una amenaza directa a la soberanía de los pueblos y un riesgo para la estabilidad regional.
Mateus sostuvo que normalizar intervenciones militares foráneas bajo el argumento de salidas “democráticas” conduce a escenarios de mayor violencia y sometimiento político. En su pronunciamiento, advirtió que este tipo de acciones no fortalecen la institucionalidad ni garantizan libertades, sino que profundizan la dependencia de decisiones externas y debilitan la autodeterminación nacional.
La dirigente fue enfática en señalar que América Latina no puede aceptar precedentes que legitimen el uso de la fuerza como mecanismo de resolución política, insistiendo en que la soberanía no es una consigna ideológica, sino un principio fundamental del derecho internacional.
Lecciones de conflictos
Mateus recordó experiencias recientes en países como Irak, Libia y Afganistán, donde las intervenciones extranjeras dejaron escenarios de guerra prolongada, crisis humanitarias y fragmentación social. Según afirmó, estos antecedentes demuestran que la imposición externa no construye democracia ni estabilidad, y que los costos siempre recaen sobre las poblaciones civiles.
Desde esa perspectiva, cuestionó la narrativa que presenta la intervención armada como solución inmediata, señalando que sus consecuencias suelen ser irreversibles y profundamente desestabilizadoras.
Paz regional
En su declaración, la candidata expresó solidaridad con el pueblo venezolano y llamó a defender el territorio y las decisiones internas desde la autonomía. Además, instó a que América Latina se mantenga como territorio de paz y resolución política sin tutelajes extranjeros.
Mateus también criticó a sectores de la derecha colombiana que respaldaron la acción de Estados Unidos, calificando esa postura como subordinada a intereses de Washington y alejada de una visión soberana y latinoamericanista. Su mensaje se inscribe en un debate regional que vuelve a poner en tensión la relación entre geopolítica, democracia y autodeterminación de los pueblos.

