El efecto Trump: cómo la captura de Maduro reconfigura la campaña presidencial en Colombia

La sorpresiva ofensiva militar ordenada por el expresidente estadounidense Donald Trump contra Venezuela, que culminó con la captura y traslado a Estados Unidos del presidente venezolano Nicolás Maduro, ha generado un efecto dominó político en toda la región, junto con repercusiones directas e inmediatas en la ya polarizada campaña presidencial colombiana de 2026.

1. El golpe de Trump en Venezuela: qué ocurrió y por qué es relevante

En la madrugada del 3 de enero de 2026, fuerzas armadas de Estados Unidos lanzaron una serie de ataques aéreos y operaciones militares en Caracas y otras zonas de Venezuela, en lo que la administración Trump denominó “una operación extraordinaria” para capturar a Maduro y enfrentar acusaciones de narcotráfico, terrorismo y corrupción que pesan sobre él y su entorno. Trump anunció que Maduro y su esposa Cilia Flores fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentarían cargos federales relacionados con narcotráfico, delitos que ambos niegan.

El presidente estadounidense incluso declaró que Washington “dirigirá Venezuela temporalmente” hasta una “transición segura,” sugiriendo que compañías petroleras estadounidenses podrían participar en la reorganización del sector energético venezolano.

Este tipo de intervención, sin precedentes en décadas en América Latina y comparada con episodios históricos como la captura de Manuel Noriega en Panamá, ha provocado una ola de debates sobre soberanía, derecho internacional y la estabilidad regional.

2. Cómo se ha vivido este hecho en Colombia

La situación en Venezuela encendió una respuesta inmediata en Colombia —país vecino y principal receptor de migrantes venezolanos— tanto en el gobierno como entre los líderes políticos y aspirantes presidenciales:

Reacción del gobierno y contexto diplomático

  • El presidente colombiano Gustavo Petro condenó enérgicamente la acción de Estados Unidos, calificándola como un ataque contra la soberanía de Venezuela y una amenaza a la paz regional. Petro solicitó reuniones de emergencia ante organismos multilaterales como la ONU y la OEA para abordar la crisis.
  • Colombia movilizó fuerzas en la frontera ante el riesgo de un posible desplazamiento masivo de refugiados y tensiones transfronterizas.
  • En el último año, la relación entre Bogotá y Washington ya estaba en un punto bajo por diferencias sobre política antidrogas, cooperación militar y sanciones previas, que incluso incluyeron el retiro de embajadores y suspensión parcial de cooperación de inteligencia.

Reacciones políticas internas y el impacto electoral

La ofensiva de Washington ha sido rápidamente capitalizada por diversos sectores políticos dentro de Colombia, donde las elecciones presidenciales se acercan y el ambiente está marcado por polarización y debates sobre seguridad, soberanía y política exterior:

  • Derecha y sectores conservadores han celebrado lo ocurrido como una derrota simbólica del “chavismo” y un golpe a la influencia de la izquierda en la región, intentando asociar a Petro con políticas que supuestamente debilitan la seguridad nacional.
  • Candidatos de centro y derecha —como Sergio Fajardo o Juan Manuel Galán— han utilizado el evento para criticar la “amenaza autoritaria” en Venezuela y promover la necesidad de fortalecer la seguridad y las relaciones con aliados democráticos.
  • Sectores de izquierda y Pacto Histórico han defendido la postura del presidente Petro, denunciando la intervención como una vulneración del derecho internacional y advirtiendo que la región debe priorizar la resolución pacífica de conflictos.

3. Efectos políticos en la campaña

Este episodio ha terminado por convertirse en un elemento más del discurso de campaña en Colombia, dando lugar a varias dinámicas:

  • Polarización de la narrativa nacionalista: Algunos candidatos han reforzado discursos de soberanía, destacando que Colombia debe evitar injerencias extranjeras, mientras que otros abogan por reforzar alianzas tradicionales con Estados Unidos para combatir el narcotráfico.
  • Seguridad fronteriza y política antidrogas como ejes electorales: El golpe de Trump ha reactivado el debate sobre la necesidad de fortalecer la seguridad fronteriza, la lucha contra el narcotráfico y la migración venezolana, temas críticos para amplios sectores del electorado.
  • Desgaste o refuerzo para Petro: Para el actual presidente, criticar abiertamente a Estados Unidos puede reforzar su base de apoyo soberanista, pero también le expone a críticas de sectores que prefieren alianzas más estrechas con Washington.