La Alcaldía de Bogotá publicó un proyecto de decreto abierto para comentarios ciudadanos que propone fijar la tarifa del pasaje del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), que incluye el servicio troncal de TransMilenio y las rutas zonales, en $3.550 pesos colombianos para el año 2026. Esta iniciativa, divulgada oficialmente desde el 31 de diciembre de 2025, busca ajustar el valor del pasaje ante las condiciones económicas previstas para el próximo año y está disponible para observaciones hasta la primera semana de enero, momento en el que podría convertirse en decreto oficial con firma del alcalde y autoridades competentes.
Según lo consignado en el proyecto de decreto, el nuevo valor representa un incremento de $350 pesos frente a la tarifa vigente en 2025 (que fue de $3.200 tras una subida de 8,47 % ese año) y también es ligeramente superior al valor de $3.450 discutido previamente en el Concejo de Bogotá.
¿Por qué sube más de lo inicialmente calculado?
El factor determinante del ajuste adicional responde, según la administración distrital, al impacto macroeconómico del incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno nacional para 2026, que fue de cerca del 23 %, elevando el salario básico a cerca de $1.750.900 pesos y con auxilio de transporte a alrededor de $2.000.000. Este aumento salarial influye de manera directa en la estructura de costos del sistema de transporte masivo, donde una porción importante de los gastos operativos —salarios, prestaciones y seguridad social— está ligada a esa referencia económica.
Este efecto no fue totalmente previsto en los cálculos iniciales de presupuesto distrital, los cuales contemplaban una tarifa que suponía un menor incremento salarial. Debido a ello, al evaluar tecnicamente las proyecciones completas —que además consideran variables como inflación, costos de combustible y otras presiones de costos— el Distrito concluyó que era necesario elevar el monto final de la tarifa para asegurar la sostenibilidad financiera del sistema sin recurrir en exceso a subsidios directos desde el presupuesto.
¿Qué incluye la propuesta del decreto?
El borrador del decreto publicado no solo fija la tarifa máxima de $3.550 para servicios troncales y zonales del SITP, sino que también:
- Mantiene beneficios como los transbordos sin pago adicional: los usuarios podrán efectuar hasta dos transbordos dentro de un lapso de 125 minutos desde la validación inicial sin pagar nuevo pasaje, una de las medidas más valoradas por quienes utilizan varias rutas para llegar a su destino.
- Se conserva el esquema de paquetes de pasajes, como el TransMiPass, que permite adquirir recargas mensuales con un número determinado de validaciones a menor costo por viaje.
- Incluye la tarifa unificada para componentes zonales, urbanos, complementarios y especiales, lo que facilita la planificación del valor del servicio para distintos perfiles de usuarios.
Impacto para los usuarios y la ciudad
Este ajuste tarifario podría tener efectos directos en el presupuesto de millones de bogotanos que dependen diariamente de TransMilenio y el SITP para movilizarse. Para un usuario que realiza dos viajes al día, por ejemplo, el incremento implica un gasto mayor anual en transporte, un factor que en conjunto con otros costos de vida presiona el bolsillo de los hogares.
No obstante, las autoridades insisten en que este tipo de actualizaciones son necesarias para garantizar la continuidad y calidad del servicio, que enfrenta retos financieros y operativos constantes y cuyos costos de funcionamiento, en buena medida, están determinados por variables económicas generales como el salario mínimo, la inflación y los precios de los combustibles.

