La violencia contra la mujer no es un asunto privado es un problema público y global

Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Hoy el mundo no solo conmemora una fecha, sino una lucha que sigue siendo urgente. El Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer volvió a movilizar a gobiernos, instituciones, organizaciones sociales y comunidades enteras para exigir justicia, protección y una vida libre de violencias para todas las mujeres y niñas.
Proclamado por la ONU en 1999, este día recuerda el asesinato de las hermanas Mirabal, tres activistas dominicanas que enfrentaron la represión política con valentía. Su legado se ha convertido en un símbolo universal de resistencia frente a la violencia machista y de defensa de los derechos de las mujeres.


En múltiples ciudades se llevaron a cabo marchas, plantones, conversatorios, exposiciones culturales, jornadas pedagógicas y la iluminación de monumentos en color naranja, símbolo de esperanza y de un futuro sin violencia. Cada actividad reafirmó que el cambio comienza con la denuncia, la visibilización y la voluntad colectiva de transformar la realidad.


Pese a los avances jurídicos alcanzados en distintas naciones, organismos internacionales advierten que la violencia basada en género continúa siendo una de las violaciones de derechos humanos más generalizadas y silenciadas. Millones de mujeres aún enfrentan agresiones físicas, sexuales, psicológicas, económicas y digitales; muchas lo hacen en soledad, sin rutas de atención efectivas, sin respaldo institucional y con miedo permanente.


Expertas coinciden en que la erradicación de la violencia requiere acciones integrales: políticas públicas sostenidas, presupuestos reales, sistemas de justicia sensibles a las víctimas, prevención desde la educación y una transformación cultural profunda que destierre la discriminación y el machismo en todas sus formas.

loading...


El mensaje de este 25N es claro e irrefutable: recordar no es suficiente. El mundo exige acción. Erradicar la violencia contra la mujer no es un gesto simbólico, es un deber ético, social y político.


Mientras una sola mujer sea violentada, ignorada o silenciada, la lucha no puede detenerse.
El futuro será libre de violencia cuando la igualdad sea una realidad para todas.

El 25 de noviembre, el mundo reafirmó su compromiso para poner fin a la violencia contra mujeres y niñas. Aunque existen avances legales, millones continúan enfrentando agresiones y falta de protección. La fecha insiste en pasar del recuerdo a la acción: garantizar justicia, prevención y acompañamiento integral para que todas las mujeres vivan libres de violencia.