El Tribunal Superior de Antioquia confirmó en segunda instancia una condena de 28 años y 4 meses de prisión contra Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe. La decisión ratifica su responsabilidad en una serie de delitos graves relacionados con el grupo paramilitar conocido como “Los 12 Apóstoles”, que operó en el norte del departamento de Antioquia.
El tribunal encontró a Uribe Vélez culpable de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado y concurso de delitos catalogados como crímenes de lesa humanidad. Esta clasificación le otorga a la sentencia un carácter de especial gravedad debido a que estos delitos, por su naturaleza, afectan a la humanidad en su conjunto y no prescriben.
La decisión se basa en un extenso conjunto de pruebas recopiladas a lo largo de varios años de investigación, entre las que se incluyen testimonios, documentos y evidencias que demostraron su participación en las actividades del grupo paramilitar. Según el fallo, los 12 Apóstoles estuvieron implicados en asesinatos selectivos, persecución contra poblaciones señaladas y coordinación con estructuras criminales que operaban en la región.
El caso de Santiago Uribe es uno de los procesos judiciales más relevantes de los últimos años en Colombia, debido al peso político y social de la familia Uribe. La condena marca un hito en los esfuerzos por esclarecer la relación entre miembros de élites políticas y económicas y la actuación de grupos armados ilegales.
La sentencia, además de privarlo de la libertad por más de 28 años, envía un mensaje claro sobre la responsabilidad penal individual en el contexto del conflicto armado colombiano y la importancia de avanzar en procesos de verdad y justicia.
La noticia continúa en desarrollo, a la espera de reacciones oficiales, posibles recursos legales y declaraciones de las partes involucradas.

