Un amplio contingente de agricultores y camioneros bloqueó este lunes 24 de noviembre de 2025 el acceso mexicano del Puente Internacional Zaragoza, uno de los cruces comerciales más importantes entre Ciudad Juárez (Chihuahua) y El Paso (Texas). La acción formó parte de un paro nacional convocado por organizaciones del campo y del transporte para rechazar la reforma a la Ley General de Aguas y exigir mayor seguridad en las carreteras del país.
El cierre del puente —clave para el flujo de mercancías entre México y Estados Unidos, por donde transita cerca del 70 % del comercio bilateral— provocó largas filas de tráileres y retrasos en las exportaciones. Durante la protesta, algunos manifestantes ingresaron a las oficinas de la aduana de Ciudad Juárez para reiterar sus objeciones a la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Los agricultores sostienen que la reforma, que impediría transferir o vender títulos de concesión de agua junto con terrenos agrícolas, amenaza directamente sus operaciones. “No queremos que el agua quede en manos del gobierno para que haga con las concesiones lo que quiera”, expresó el productor Gerardo Fierro. Otros líderes del sector, como Javier Jurado, acusaron al Ejecutivo federal de intentar “secuestrar” los recursos hídricos, dejando al campo “en la indefensión”.
La inconformidad no se limitó a Chihuahua. De acuerdo con organizaciones del sector, al menos 17 estados registraron bloqueos y paros en carreteras federales. Unos un millón de tráileres permanecieron detenidos de manera voluntaria en protesta por el incremento de asaltos y agresiones en autopistas, un problema que, aseguran, no ha sido atendido por las autoridades.
En el Valle de Juárez, Fidel Mendoza Hernández, representante de la Junta Local de Sanidad Vegetal, advirtió que la nueva ley “estrangularía” al campo, dificultando la renovación de permisos de pozos y elevando costos en un sector ya golpeado por la falta de apoyos. “Es cada vez más difícil producir en México; nos convertirían en delincuentes si nos cancelan los títulos de agua”
Aunque los manifestantes insisten en que sus acciones no responden a intereses partidistas sino al deterioro estructural del sector agrícola, el Gobierno federal ha minimizado sus argumentos. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, declaró en conferencia de prensa que “no hay motivo para las movilizaciones”, sugiriendo que detrás de ellas podrían existir motivaciones políticas.
Pese a ello, los campesinos y transportistas anunciaron que mantendrán los bloqueos hasta lograr avances concretos en la negociación con las autoridades, exigiendo mesas de diálogo “reales” y medidas inmediatas para frenar la violencia en las rutas de transporte. Meanwhile, la vida económica de la frontera norte continúa bajo presión ante una protesta que amenaza con extenderse.

