EL CAMINO DEL YAGÉ: LA HERENCIA VIVA DEL TAITA QUERUBÍN QUETA

Taita David Queta, Taita José Atahualpa Queta, Aníbal Queta, Víctor Queta, José Libardo Queta, Albeiro Queta, Arley Queta y Carlos Flores
En el fondo el Abuelo Taita Querubín Queta Alvarado

En la penumbra tibia de la Maloka Kahansy Thesy, donde el fogón respira lento y las palabras se dicen bajito para no despertar a los espíritus antiguos, la familia del Taita Querubín Queta sostiene una herencia que no cabe en los libros: una memoria viva, hecha de canto, de planta y de territorio. Allí, donde cada banco tiene historia y cada silencio tiene propósito, se sigue caminando la senda que el abuelo dejó marcada para su pueblo y para el mundo.

La enseñanza del Taita Querubín esa mezcla de sabiduría ancestral, disciplina espiritual y defensa del territorio continúa transmitiéndose en cada toma de yagé. Sus descendientes lo recuerdan no como un personaje mítico, sino como un guía que enseñó a gobernar, a sanar y a proteger la vida frente a los embates del despojo. La familia cuenta que el abuelo insistía en preservar la lengua, las historias del origen y el conocimiento íntimo del bosque: ahí, decía, vive el espíritu de la medicina.

Pero los tiempos cambian, incluso para los pueblos que resisten. Frente a la aculturación y las lecturas superficiales del yagé, la Maloka Kahansy Thesy se ha convertido en bastión de memoria. Un lugar donde se cuida la palabra, donde se enseña a escuchar a la planta y donde se protege el sentido profundo de la medicina tradicional.

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Para quienes llegan por primera vez, la recomendación es sencilla y, a la vez, enorme: respetar. Respetar la sacralidad de la planta, el territorio, la ceremonia y la guía de los Médicos Tradicionales. Entrar con humildad y sin miedo, confiando en que la medicina mostrará lo necesario para caminar hacia el Buen Vivir.

Honrar al Taita Querubín es tomar con valentía, con orden y con el corazón abierto. Porque en cada sorbo de yagé dicen los mayores no solo se bebe una planta, sino la memoria de un pueblo que sigue enseñando al mundo a mirar con espíritu.