La tranquilidad de las zonas rurales de la provincia de García Rovira, en el departamento de Santander, se ha visto seriamente afectada ante la reciente aparición de grupos armados ilegales que recorren durante las noches y madrugadas los municipios de Málaga, Carcasí, Concepción y San Andrés. La presencia de hombres fuertemente armados, unida a un incremento en las llamadas extorsivas dirigidas a productores agrícolas y ganaderos, ha encendido las alarmas en una región históricamente impactada por la violencia y el actuar de estructuras guerrilleras.
Denuncias
Campesinos y habitantes locales han denunciado un notable aumento en los movimientos irregulares sobre corredores estratégicos, especialmente en la ruta que conecta a Málaga con la Troncal del Norte y Pamplona, atravesando el páramo del Almorzadero. De acuerdo con testimonios recopilados, los residentes aseguran haber visto a individuos pertenecientes a grupos armados transitar libremente por estos sectores, generando un profundo temor entre las comunidades rurales.
Uno de los campesinos afectados relató que “se han visto grupos armados en la vía Málaga–Pamplona, y pedimos al Gobierno nacional mayor presencia de la fuerza pública y operativos que impidan su tránsito, porque también han aumentado las extorsiones”. Ante este panorama, la Gobernación de Santander convocó un consejo de seguridad extraordinario liderado por el gobernador Juvenal Díaz, con la participación de alcaldes y autoridades militares y policiales.
Consejo de seguridad
Durante la sesión, las autoridades confirmaron que los hombres armados pertenecerían al Clan del Golfo y al ELN, según los reportes analizados. También se evaluó el riesgo derivado de Grupos Armados Organizados (GAO), Grupos Armados Organizados Residuales (GAOR) y bandas de delincuencia común. Aunque el encuentro permitió revisar amenazas y definir prioridades territoriales, las autoridades locales evitaron entregar declaraciones sobre las estrategias que se implementarán.
La Gobernación resaltó la importancia de que la comunidad participe activamente en los procesos de seguridad, señalando que escuchar sus inquietudes es clave para fortalecer la protección y el desarrollo en la región. Sin embargo, el temor persiste entre los habitantes, que limitan sus desplazamientos nocturnos y evitan zonas donde históricamente operaron grupos al margen de la ley.
A la compleja situación se suma la reciente Alerta Temprana 016 de 2025 emitida por la Defensoría del Pueblo, que advierte riesgos en corregimientos como San Rafael de Lebrija, Papayal, San José de los Chorros y La Tigra. Estas zonas se encuentran bajo la mira del Ejército Gaitanista de Colombia, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y el ELN, que buscan controlar corredores estratégicos relacionados con narcotráfico y extorsión.
Mientras la comunidad espera acciones contundentes, la incertidumbre y la tensión continúan creciendo en García Rovira, donde la sensación de retroceso en materia de seguridad se hace cada vez más evidente.

