La política se honra cuando se hace con resultados y con raíces: Alejandra Abásolo

La competitividad, la empleabilidad y la transformación de las fronteras se han convertido en los ejes centrales del proyecto político que Alejandra Abásolo impulsa en Nariño. En cada encuentro ciudadano, sin importar si es en una cabecera municipal o en la zona rural más apartada, Abásolo reitera una frase que resume su sello personal y político: “La política se honra cuando se hace con resultados y con raíces”. Esta idea, lejos de ser un eslogan, se ha convertido en la columna vertebral de su presencia pública.

Su narrativa ha evolucionado hacia una visión en la que el territorio no es un escenario pasivo, sino un actor determinante del desarrollo. Abásolo habla de la frontera no como un límite geográfico, sino como una oportunidad estratégica para la economía regional. Habla de la juventud no como una promesa a futuro, sino como una fuerza técnica y económica capaz de transformar la región. Y se refiere a campesinos y productores no como víctimas de la inequidad, sino como verdaderos empresarios rurales que, con las herramientas adecuadas, pueden competir en mercados nacionales e internacionales.

Los municipios confían

Ese enfoque territorial ha tenido un impacto visible: los municipios han empezado a ver en Alejandra Abásolo a una lideresa firme, coherente y confiable. No solo la escuchan; la buscan. En recorridos y diálogos ciudadanos se repite la misma conclusión: Abásolo combina carácter, conocimiento y una visión clara sobre hacia dónde deben orientarse las políticas públicas para que la frontera deje de ser un obstáculo y se convierta en un motor de desarrollo.

Agenda legislativa

Desde esa experiencia surge el corazón de su agenda legislativa. No es un compendio de promesas ni un catálogo improvisado, sino un plan estructurado sobre la base de su trayectoria y del conocimiento directo del territorio. Entre sus principales apuestas se destacan:

Actualizar la Ley de Fronteras, incorporando dinámicas económicas reales, nuevas formas de movilidad comercial y un componente educativo que prepare a jóvenes para manejar procesos de importación, exportación y logística internacional.

Capacitar a campesinos y productores en negociación justa, cierre de negocios, certificaciones, empaques y rutas de exportación, con el fin de que los renglones agrícolas no solo se vendan, sino que compitan y crezcan.

Promover la asociatividad, como herramienta para elevar la competitividad y abrir puertas en mercados internacionales, permitiendo que el campesino no venda barato, sino que exporte con valor agregado.

Modelo moderno de desarrollo

La visión que propone Abásolo parte de una premisa clara: una frontera formada, educada y competitiva es el camino para superar la informalidad obligada que históricamente ha marcado a la región. Su apuesta es por un modelo moderno de desarrollo donde el territorio dialogue con el comercio global sin perder identidad ni raíces.

Liderazgo con visión y resultados

Alejandra Abásolo entiende que el país necesita liderazgos que conozcan el territorio, pero que también comprendan el funcionamiento de las dinámicas comerciales internacionales. Su propio liderazgo avanza porque integra ambas dimensiones. Y su agenda legislativa toma forma porque nace de la experiencia, no de la improvisación.

En un panorama político saturado de discursos repetidos, Abásolo emerge como una figura que no solo promete, sino que proyecta. Una mujer que no solo recorre los municipios, sino que los escucha. Y una lideresa que no solo piensa en la frontera: trabaja para transformarla en una plataforma real para el desarrollo de Nariño.

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