Cada 20 de noviembre, Colombia celebra el Día del Psicólogo, una fecha que más allá del reconocimiento profesional, busca visibilizar la importancia de cuidar la mente y las emociones. Desde Pasto, el psicólogo clínico Oswaldo Navarro Arteaga, director del consultorio Psicología Integral Para Todos, comparte una reflexión profunda sobre el papel de la salud mental en la vida cotidiana de los nariñenses.
“A lo largo de estos 15 años he visto cómo la ansiedad, la depresión, el duelo, la violencia y las crisis familiares afectan silenciosamente nuestra región. Nariño es un territorio resiliente, pero también marcado por desafíos que impactan profundamente la salud emocional de sus habitantes”, señala Navarro.
El profesional insiste en que la salud mental no puede seguir siendo un tema secundario ni atendido solo cuando el sufrimiento se hace insostenible. Para él, el verdadero cambio pasa por prevenir, promover y actuar a tiempo, con estrategias que involucren a las instituciones educativas, a las familias y a las comunidades.
“Cada proceso terapéutico cambia realidades, abre posibilidades y devuelve esperanza. Lo he visto durante años en cada persona que decide pedir ayuda y permitirse sanar”, agrega.
Navarro hace un llamado a derribar los estigmas que aún existen alrededor de la atención psicológica y a normalizar la búsqueda de apoyo emocional como parte esencial del bienestar integral.
“Ir al psicólogo no debe verse como una debilidad, sino como un acto de valentía y conciencia. Necesitamos una cultura donde cuidar la mente sea tan natural como cuidar el cuerpo”, afirma.
En este Día del Psicólogo, más que una celebración gremial, el mensaje desde Nariño es claro: la salud mental es vida, es dignidad y es comunidad.
“Seguiré trabajando con la misma vocación de siempre para que cada persona en Nariño tenga acceso a un acompañamiento psicológico humano, ético y transformador”, concluye.




