Cien años después del histórico hallazgo de Howard Carter, Egipto inaugura el Gran Museo Egipcio, el complejo cultural más grande del país y uno de los más ambiciosos del mundo.
Ubicado junto a las Pirámides de Guiza, el museo alberga por primera vez la colección completa de Tutankamón, con más de 5500 objetos restaurados, muchos de ellos inéditos.
🏛️ Un sueño egipcio hecho realidad
El presidente Abdulfatah el Sisi definió la apertura como un “regalo de Egipto al mundo” durante la ceremonia de inauguración en El Cairo.
El proyecto, que tardó más de 20 años en concretarse, busca impulsar el turismo y recuperar el prestigio cultural del país.
El museo, con más de 500.000 metros cuadrados, combina arquitectura moderna con referencias al pasado faraónico. Su entrada piramidal de alabastro conduce a una gran escalinata decorada con colosales estatuas iluminadas.
👑 Tutankamón, el corazón del nuevo museo
La colección de Tutankamón es la joya central del museo. Entre los objetos más destacados figuran su máscara funeraria, su armadura de cuero escamado y un taburete dorado con patas talladas en forma de animal.
Cada pieza se exhibe con iluminación personalizada que resalta su detalle y color. Varias salas recrean la vida, muerte y renacimiento del “niño rey”, junto con proyecciones interactivas que muestran su legado arqueológico.
⚖️ Reclamo por el patrimonio egipcio
El Gran Museo Egipcio también reaviva el debate sobre la devolución de antigüedades.
La egiptóloga Monica Hanna afirmó que la inauguración demuestra que Egipto tiene la capacidad y la infraestructura para custodiar su propio legado.
Voces locales reclaman el retorno de piezas emblemáticas como el busto de Nefertiti, la Piedra Rosetta y el Zodiaco de Dendera, hoy en museos europeos.
🌍 Un nuevo epicentro de la egiptología
El museo busca atraer hasta cinco millones de visitantes anuales y consolidar a Egipto como el nuevo centro mundial de la egiptología.
Con laboratorios de restauración, tecnología avanzada y un equipo de 300 expertos, el país aspira a recuperar el protagonismo académico que alguna vez tuvo.
Para millones de egipcios, el Gran Museo Egipcio y Tutankamón simbolizan el orgullo de una civilización que, miles de años después, sigue asombrando al mundo con sus “cosas maravillosas”.

