La marcha “No Kings” se realizó en la Ciudad de México como parte de una jornada internacional de protesta contra las políticas del presidente estadounidense Donald Trump, especialmente en lo relacionado con migración, derechos civiles y la concentración del poder.
En la capital mexicana, cientos de personas, entre ellas estadounidenses residentes, comunidades latinas y activistas, se congregaron frente a la Embajada de Estados Unidos en Paseo de la Reforma. Allí denunciaron las políticas antiinmigrantes de la administración Trump, las redadas masivas de ICE y la criminalización de migrantes.
Una de las organizadoras presentes fue Erika Dahl, representante de Democrats Abroad, quien alzó su voz contra los abusos y violaciones de derechos humanos que atribuye al gobierno de Trump, señalando que su retórica de odio ha generado miedo y división.
Durante la protesta se vieron pancartas con el lema “No Kings” y mensajes creativos como que las únicas “monarcas” son las mariposas, símbolo de libertad y migración sin fronteras. También se exhibieron fichas con los rostros de migrantes muertos en redadas, como Abelardo Avellaneda, un hombre de 68 años que falleció bajo custodia de ICE en Georgia.
Participantes como Alicia Colomer, estudiante mexicana en Estados Unidos, portaron carteles con mensajes como “Don’t sign, Don’t fold” (“No firmes, No te retires”), denunciando la erosión de libertades y el estilo autoritario del gobierno estadounidense. Otros, como Ondina Paul, guatemalteca de visita en México, se sumaron para expresar solidaridad con la comunidad latina afectada por políticas de persecución pese a sus aportes en EE. UU.
El mensaje central del movimiento es que la democracia no se defiende únicamente en las urnas, sino también evitando que el poder se convierta en un “trono” y que ningún gobernante actúe como dueño del destino de otros pueblos.
Al mismo tiempo, en Estados Unidos se llevaron a cabo más de 2.600 protestas bajo la misma consigna. En Nueva York participaron alrededor de 100 mil personas, y en Washington D.C. los manifestantes marcharon hacia el Capitolio de manera pacífica, sin incidentes reportados por la policía. También hubo marchas en Chicago, Los Ángeles y Detroit.
El impacto político no se hizo esperar: el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, calificó la movilización como “una manifestación contra EE. UU.”, mientras que el gobernador de Texas, Gregg Abbott, desplegó a la Guardia Nacional en Austin como medida preventiva.
Cabe señalar que esta fue la segunda edición de las marchas No Kings, tras la primera realizada el 14 de junio, fecha del cumpleaños de Trump, en la que participaron alrededor de 5 millones de personas.
Las razones detrás de las manifestaciones incluyen el rechazo a las redadas migratorias, los recortes en el sector salud, la militarización de las ciudades y las modificaciones en distritos electorales.
El movimiento mantiene un sitio oficial (nokings.org) con un mapa interactivo que registra las protestas realizadas en distintas ciudades del mundo, incluidas urbes santuario de Estados Unidos donde las comunidades migrantes denuncian un aumento en los operativos de persecución.




