El análisis del experto Carlos Alberto Martínez Castillo plantea un panorama complejo para México: el país atraviesa una fase de cero crecimiento económico, mientras que la inflación continúa golpeando el bolsillo de consumidores y empresas.
Una de las principales conclusiones es que la baja en las tasas de interés, aunque busca estimular el consumo, sugiere que el Banco de México ha optado por relajar su lucha contra la inflación para preservar la actividad económica.
El artículo también señala que México depende en gran medida de sus exportaciones, especialmente hacia Estados Unidos. En este contexto, las tensiones comerciales y posibles políticas proteccionistas pueden afectar ese flujo clave.
En el frente de inversión extranjera directa (IED), la nota advierte que México podría estar perdiendo tracción frente a otros países emergentes. Mientras Brasil recibe unos 80 mil millones de dólares en IED al año, México se encuentra cerca de 35 mil millones, lo que muestra una brecha significativa.
Finalmente, Martínez Castillo resalta que la desigualdad social, la inseguridad regional y la incertidumbre política, especialmente por reformas judiciales, erosionan la confianza de inversionistas y frenan una recuperación sostenida.

