Presidente de Colombia, Gustavo Petro, condena intento de atentado contra el primer ministro belga

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, condenó este viernes 10 de octubre el intento de atentado terrorista contra el primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, y manifestó su solidaridad con el pueblo y el gobierno belga. El mandatario colombiano subrayó que toda forma de violencia contra la democracia debe ser rechazada sin ambigüedades, al tiempo que reafirmó el compromiso de su país con la defensa de la vida, la democracia y las instituciones.

El mensaje de Petro se produjo después de que la justicia belga frustrara un plan de inspiración yihadista que pretendía utilizar drones para atacar al primer ministro. Según las autoridades, tres jóvenes —nacidos en 2001, 2002 y 2007— fueron detenidos en Amberes bajo sospecha de preparar el atentado. La fiscalía federal informó que los arrestos se realizaron en el marco de una investigación por tentativa de asesinato terrorista y participación en actividades de un grupo terrorista.

Inicialmente, la justicia belga había señalado que el plan iba dirigido contra “políticos”, pero posteriormente se confirmó que el objetivo principal era el primer ministro De Wever. El caso generó gran impacto en el país europeo y llevó a varios miembros del gobierno a expresar su rechazo. El ministro de Relaciones Exteriores, Maxime Prévot, calificó la noticia como “muy impactante” y expresó su apoyo al jefe de gobierno, mientras que el ministro de Defensa, Théo Francken

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, también se solidarizó públicamente.

En su pronunciamiento, Petro recordó además el vínculo cercano que mantiene con Bélgica, país al que agradeció la acogida que le ha brindado en diferentes momentos. “Espero que logren encontrar a los culpables y garantizar la paz”, señaló el presidente.

Este intento de atentado se suma a otros proyectos terroristas frustrados en los últimos años en Bélgica, país que ha estado bajo constante vigilancia debido a amenazas y ataques de origen yihadista. El caso refuerza la preocupación por la seguridad de los líderes políticos europeos y la necesidad de fortalecer las medidas de protección frente a este tipo de amenazas.