Un equipo de botánicos colombianos ha anunciado el hallazgo de una especie de planta completamente nueva para la ciencia, localizada exclusivamente en el Cañón de Combeima, Tolima. El descubrimiento ha generado gran entusiasmo en la comunidad científica nacional e internacional, debido a sus características morfológicas inéditas y su probable estado de vulnerabilidad.
Detalles del descubrimiento
La nueva especie, que aún espera confirmación definitiva de publicaciones especializadas, fue encontrada durante una exploración botánica llevada a cabo en la vereda Bellavista, cerca de la ruta hacia la cascada La Plata, a aproximadamente 2.400 metros sobre el nivel del mar. Investigadores involucrados reportan que la planta es una liana que puede alcanzar los 10 metros de longitud, aunque su grosor de tallo es delgado. Produce flores vistosas, de sépalos blancos, con una corona interna de tonos verde claro salpicada de pequeños matices morados; sus hojas presentan una combinación de verde intenso y matices violáceos. Su fruto, aún no completamente maduro en los ejemplares observados, parece adquirir un color morado fuerte al llegar a su madurez.
Los científicos que participaron en el hallazgo mencionan que los polinizadores podrían estar limitando su reproducción, pues los brotes fructíferos maduros han sido escasos, lo que indica una posible fragilidad en su cadena reproductiva.
Importancia y nombre provisorio
Por la singularidad del hallazgo —sólo se ha detectado en ese enclave geográfico— y por las particularidades de su morfología, la planta podría estar catalogada como endémica del Cañón de Combeima, lo que la hace única en el mundo. Si se confirman todos los análisis, su incorporación al registro de flora nacional representará un notable aporte al patrimonio biológico de Colombia.
La especie ha sido bautizada provisionalmente como Pasiflora dulimae (“dulimae” en homenaje al nombre indígena que históricamente denominaba al Nevado del Tolima) y pertenece al género Passiflora, la misma familia de plantas como el maracuyá. Este género es conocido por su diversidad, pero hasta ahora no se había reportado una especie con esas características exactas en esa altitud y ecosistema.
Amenazas y conservación
Los investigadores advierten que la planta podría estar en peligro de extinción. Su distribución es muy limitada —hasta ahora sólo se han encontrado unos pocos ejemplares— y se halla en un hábitat que enfrenta amenazas como la ganadería extensiva, la expansión de cultivos, tala indiscriminada y alteraciones del suelo. Además, la falta de polinizadores eficientes podría agravar estos riesgos.
Ante esto, el equipo científico propone iniciar inmediatamente acciones de conservación: inclusión de la especie en inventarios municipales y departamentales, medidas de protección de su hábitat, y un trabajo conjunto con las comunidades locales para evitar la degradación del ecosistema.
Implicaciones para la biodiversidad
El hallazgo refuerza la idea de que zonas como el Cañón de Combeima aún albergan especies desconocidas, lo que sugiere que la riqueza natural de muchos territorios andinos aún no ha sido documentada exhaustivamente. Descubrimientos como éste también aportan al conocimiento sobre adaptación de plantas a altitudes específicas, interacciones planta-polinizador, y podrían tener aplicaciones en estudios de biología evolutiva, ecología de conservación y climática.

