El presidente Gustavo Petro y el Gobierno del Cambio avanzan en la transformación de los territorios históricamente excluidos con la firma del Pacto Territorial por la Vida y la Paz en Nariño.
En cabeza del presidente Gustavo Petro, el Gobierno avanza en la transformación de los territorios más excluidos del país. Tras tres años de trabajo conjunto y articulado, se firmó el Pacto Territorial por la Vida y la Paz en Nariño, una apuesta histórica que busca superar la desigualdad y abrir nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades.
Con este ya son cuatro los Pactos Territoriales suscritos: Catatumbo, Cauca, Boyacá y ahora Nariño, los cuales representan inversiones históricas superiores a los 50 billones de pesos. Con estos se pretende cerrar brechas sociales, fortalecer la paz y garantizar igualdad de oportunidades en las regiones, a partir de la participación ciudadana como eje central de la transformación.
La directora del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Natalia Irene Molina, contó que al Pacto Territorial se suman las voces de los jóvenes, las madres cabeza de familia, los líderes sociales, las comunidades indígenas y afrodescendientes. Y agregó: “Todos buscan un futuro digno, con paz, igualdad y progreso».
Este acuerdo fue liderado por el DNP a través de la Subdirección General de Descentralización y Desarrollo Territorial, tras la firma, en enero de 2024, del Memorando de Entendimiento entre el Gobierno nacional y la Gobernación de Nariño, que definió los ejes estratégicos y la hoja de ruta para su implementación.
Han sido 255 proyectos en 13 subregiones y un valor indicativo de 12,2 billones de pesos, que conducen a que el Pacto Territorial para la Vida y la Paz en Nariño se enfoque en cinco ejes estratégicos:
Derechos humanos, cultura de paz y alianzas para la vida.
Inclusión social y acceso a derechos.
Soberanía alimentaria, productividad y competitividad.
Ordenamiento territorial y sostenibilidad ambiental.
Integración regional y desarrollo fronterizo.
Proyectos emblemáticos para la Vida y el Progreso:
Agua potable y saneamiento básico: optimización del acueducto de Samaniego y solución integral para Tumaco.
Salud: recuperación del Hospital El Charco y nueva infraestructura en Llorente.
Educación: multicampus de educación superior en Barbacoas y El Charco.
Campo: sistemas agroforestales de cacao, programa Coco+Pacífico y centros agrologísticos.
Energía: comunidades energéticas y mejoramiento del servicio eléctrico en zonas rurales.
Transporte: modernización de los aeropuertos de Ipiales y Tumaco, construcción de aeródromos en Magüí Payán y Bocas de Satinga, y corredores viales estratégicos para la conectividad regional.
Instrumentos para la transformación territorial
Los Pactos Territoriales hacen parte de la estrategia nacional del Gobierno del Cambio para impulsar el desarrollo regional con enfoque diferencial. En el departamento de Nariño, este acuerdo se articulará con herramientas de planificación como los documentos CONPES y las Vigencias Futuras, garantizando así su ejecución, sostenibilidad y alineación con el Plan Nacional de Desarrollo y la estrategia de Paz Total.
Con la firma del Pacto Territorial para la Vida y la Paz, el Gobierno del Cambio, en coordinación con el Departamento Nacional de Planeación (DNP) ratificó su compromiso de cerrar brechas históricas, promover la equidad y consolidar una paz duradera, basada en la dignidad, el desarrollo y la justicia social.
