Tony Valverde Victoriano, conocido como Pequeño J, fue capturado en Pucusana, Perú, tras un operativo policial internacional de seis días. El joven peruano, de entre 20 y 23 años según distintas fuentes, es señalado como el autor intelectual del triple crimen de Florencio Varela, ocurrido en Buenos Aires el 19 de septiembre, donde fueron asesinadas Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez. Valverde fue encontrado escondido en un camión que transportaba pescado y, pese a su detención, negó cualquier participación en el caso o vínculos con el narcotráfico.
Las investigaciones apuntan a que el crimen fue ejecutado por una organización internacional dedicada al tráfico de drogas, luego de tender una trampa a las tres víctimas. Las jóvenes fueron torturadas y asesinadas en una vivienda, y la violencia ejercida contra ellas fue transmitida en vivo en redes sociales privadas. Según la grabación, el ataque fue un mensaje de represalia por el supuesto robo de tres kilos de cocaína. Tras el hallazgo de los cuerpos enterrados, se desplegó un amplio operativo en Argentina y Perú que permitió la captura de Valverde y de otros cómplices, incluido Matías Agustín Ozorio, considerado su mano derecha.
La captura de Pequeño J fue posible gracias a un trabajo conjunto entre la policía bonaerense y la Policía Nacional del Perú. El operativo incluyó el rastreo de las comunicaciones telefónicas de Valverde y Ozorio, lo que permitió seguir sus movimientos desde Argentina hasta territorio peruano. Las autoridades indicaron que Valverde planeaba reunirse con otros narcotraficantes en Lima y luego trasladarse a Trujillo, su ciudad natal. Fue en ese trayecto donde cayó en manos de la policía.
El Ministerio de Seguridad de Buenos Aires informó que Valverde pertenece a una banda que opera en microtráfico y sicariato, y que su historial criminal tiene raíces familiares, pues tanto su padre como su abuelo estuvieron involucrados en actividades ilícitas similares en Perú. Incluso, su padre fue asesinado en Trujillo, presuntamente por disputas criminales. Estos antecedentes refuerzan el perfil de Pequeño J como un delincuente de “tercera generación”.
Se espera que Argentina solicite formalmente su extradición para juzgarlo por el triple homicidio. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, felicitó a las autoridades peruanas por su colaboración en la captura y afirmó que el caso demuestra la efectividad de la cooperación internacional contra el crimen organizado. Con la detención de Valverde y su círculo cercano, se busca desarticular la red criminal responsable de un crimen que generó conmoción en Argentina y que expuso la brutalidad con la que operan las mafias del narcotráfico.

