El secretario jurídico de la Presidencia de la República, Augusto Ocampo, anunció este sábado su decisión de renunciar voluntariamente a la visa de Estados Unidos, como un gesto simbólico de solidaridad con el presidente Gustavo Petro. La determinación surge tras la reciente cancelación del documento de ingreso al mandatario colombiano por parte del gobierno estadounidense, medida que generó un ambiente de tensión diplomática entre Bogotá y Washington.
En un comunicado titulado “Dignidad sí, visa no”, Ocampo explicó que su decisión responde a la convicción de que la dignidad y soberanía de Colombia están por encima de cualquier beneficio personal. En sus palabras, afirmó que el respaldo al presidente Petro es una muestra de rechazo a la subordinación de la Nación frente a determinaciones externas.
El hecho se inscribe en un contexto complejo: la revocatoria de la visa al jefe de Estado colombiano ha sido interpretada por Petro como una vulneración a las normas de inmunidad diplomática que amparan a los presidentes en escenarios multilaterales como la Asamblea General de la ONU. Según el mandatario, la medida de Washington se enmarca en una represalia política
Aunque la renuncia de Ocampo no implica efectos diplomáticos directos, sí constituye un mensaje político contundente de respaldo al mandatario colombiano y de reafirmación de la soberanía nacional. La decisión refleja, además, el tono de confrontación simbólica frente a Estados Unidos y la intención del gobierno Petro de mostrar que la dignidad del país está por encima de cualquier privilegio individual o beneficio derivado de las relaciones bilaterales.

