Entre 2022 y 2025, el Gobierno del presidente Gustavo Petro ha ejecutado la intervención más amplia en infraestructura educativa en décadas. Según el Ministerio de Educación, se han completado 7.151 proyectos escolares, que incluyen construcción de aulas, ampliaciones y dotaciones, mientras que 1.220 obras adicionales siguen en ejecución en zonas urbanas y rurales. La mayoría de estas iniciativas (82 % de las entregadas y 89 % de las que están en marcha) se concentran en la ruralidad, con el propósito de reducir brechas históricas y garantizar acceso digno a la educación en territorios apartados e indígenas.
En paralelo, la educación superior también ha experimentado un crecimiento significativo. De 19 proyectos universitarios en 2022 se pasó a 130 en 25 departamentos, lo que permitirá la apertura de 270.000 nuevos cupos. Estas iniciativas están distribuidas en todas las regiones del país, con inversiones destacadas en instituciones como la Universidad Pedagógica Nacional, la Universidad del Valle, la UIS, el Colegio Mayor de Cundinamarca y la Universidad de Nariño. La inversión total en infraestructura educativa supera los $1,8 billones y beneficia a más de 2 millones de estudiantes.
La transformación no se limita a la construcción. Se han destinado $50.000 millones en mobiliario para 1.771 sedes, además de 23 proyectos vía obras por impuestos, que vinculan al sector privado en el fortalecimiento de la educación pública. En la universidad, la infraestructura se articula con cambios curriculares: 64 programas de inteligencia artificial y 417 de ciencia de datos
Pese a los avances, persisten desafíos clave: garantizar la sostenibilidad de las obras con mantenimiento, servicios básicos y conectividad, así como acompañar la expansión con suficientes docentes y programas pertinentes.
En conjunto, el periodo 2022–2025 marca un hito histórico en infraestructura educativa en Colombia, con impacto inmediato en millones de estudiantes y un potencial transformador para las comunidades, siempre que se logre consolidar en el tiempo como un proceso integral y sostenible.

