Un suboficial del Ejército denunció que una mujer que se hacía pasar por capitán dentro de la seguridad presidencial obtuvo acceso a información sensible sobre los desplazamientos diarios del presidente Gustavo Petro. Según el sargento Jesús David Rubiano, quien había alertado internamente sobre esta infiltración, sus denuncias llevaron a represalias como traslados y acusaciones en su contra.
La supuesta infiltrada, identificada como Luisa Fernanda Salgado Fernández, habría utilizado credenciales falsas para asumir funciones correspondientes a oficiales. Con esas identidades, asistió a reuniones tácticas e ingresó a instalaciones militares, asegurando su presencia como parte del esquema de protección presidencial. Algunos de los datos a los que accedió serían operaciones anti-criminales, estrategias logísticas y detalles de inteligencia.
El caso ha revelado posibles fallas en los protocolos de seguridad del Estado y ha desencadenado investigaciones por parte de la Fiscalía, que ya imputó cargos contra dos militares y la mujer por delitos como concierto para delinquir, revelación de secretos y simulación de investidura.
Mientras tanto, el suboficial denunciante afirma sentirse desprotegido y teme represalias: asegura que ha sido desplazado a regiones peligrosas, que hay intentos de silenciarlo y que podría recurrir a instancias internacionales si no recibe garantías efectivas de protección.

