China confirmó que renunciará al trato especial que le otorgaba su estatus de país en desarrollo en las negociaciones presentes y futuras de la Organización Mundial del Comercio (OMC). El anuncio se dio en la Asamblea General de Naciones Unidas y fue reiterado en rueda de prensa por funcionarios de alto nivel, quienes señalaron que la decisión responde al papel cada vez más influyente del país en el comercio internacional.
Li Yihong, representante de la misión china ante la OMC, explicó que la medida es voluntaria y que otros países en desarrollo seguirán contando con la posibilidad de solicitar el Tratamiento Especial y Diferenciado (TED). Según la diplomática, el cambio no significa que China se considere ahora una economía desarrollada, sino que actúa conforme a sus capacidades como mayor nación en desarrollo del mundo.
Impacto en las relaciones internacionales y críticas externas
El viceministro de Comercio, Li Chenggang, recalcó que la decisión constituye un paso firme en el compromiso de China con la defensa del sistema multilateral de comercio, en un contexto marcado por tensiones arancelarias y crecientes críticas de Estados Unidos. Washington había cuestionado en repetidas ocasiones que economías avanzadas como China, México o Corea del Sur se beneficiaran de ventajas asociadas al estatus de países en desarrollo.
Los beneficios de ese estatus incluían plazos extendidos, apoyos técnicos y cierta flexibilidad en aranceles y subsidios. La renuncia busca inyectar energía positiva a la OMC, impulsar reformas necesarias y enviar un mensaje de responsabilidad compartida entre grandes potencias, aseguró Han Yong, funcionario del Ministerio de Comercio chino.
El mensaje político y económico de Pekín
El Gobierno chino reiteró que su identidad como país en desarrollo no cambiará, pero que adoptará una postura más activa en la adaptación de normas económicas internacionales. La directora de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, felicitó públicamente a China, calificando la medida como un avance histórico que fortalece la cooperación multilateral.
Expertos subrayan que la decisión también responde a un intento de mejorar la imagen de Pekín en medio de disputas comerciales y de presiones por reformas en la OMC. En palabras de Li Chenggang, la medida busca reafirmar la defensa del comercio justo y rechazar el unilateralismo que afecta la estabilidad económica global.
Con este anuncio, China se posiciona como un actor clave dispuesto a asumir responsabilidades proporcionales a su peso en la economía mundial. La renuncia al trato especial no alterará acuerdos ya firmados, pero marcará un precedente en futuras negociaciones y en la dinámica de poder dentro de la OMC.

